El espíritu del góspel en Navidad

Leopoldo Centeno

PONTEVEDRA

En la proximidad de las fiestas navideñas, Año Nuevo y Reyes, un grupo norteamericano dedicado a la interpretación de temas vocales e instrumentales de gospel ha visitado nuestros lares para dejarnos su particular christma de felicitación. Así, por el Centro Social de Caixanova ha pasado la popular formación Amen Gospel Choir que dirige el músico David Curry, para ofrecer su programa Gospel en Navidad.

Proveniente de la palabra compuesta godspell que significa «llamada de Dios», el gospel es un género musical ligero basado en los cantos del evangelio de las iglesias metodistas norteamericanas para inducir a sus seguidores hacia el encanto de Dios. El los cantos evangélicos de gospel predominan los coros, con intervención de numerosos solistas, acompañados de palmas y ritmos de los cantantes, como hemos tenido oportunidad de presenciar en el concierto de referencia.

Un buen coro integrado por 12 voces prodigiosas al que se unían diversos solistas de gran calidad, potencia vocal, amplia tesitura, estilo definido y con gran profesionalidad, fueron desgranando el programa con entrega absoluta y esfuerzo canoro agotador, llegando casi al desgarro vocal.

Formación

En el programa fueron ofrecidas interpretaciones corales con acompañamiento de grupo instrumental o simplemente a capella, con destacados solos vocales y solos a «palo seco» (sin ningún tipo de acompañamiento), a lo largo de todo el concierto-espectáculo. Junto a las partes corales básicas en el gospel, ha actuado un grupo instrumental formado por el director, David Curry, al teclado; Donavon Thigpen, teclado y sintetizador; Dominic Thigpen, batería; Casto Coleman, guitarra eléctrica y Dequan Curry, bajo electrónico.

El director, en principio integrado en el grupo instrumental al mando de los teclados, estuvo muy comedido y sobrio en su gesticulación, si bien al ir transcurriendo el concierto se fue animando y, sobre todo, animando al público que, prácticamente, llenaba el aforo del auditorio.

La música, el ritmo, las palmas y las exhortaciones del director y de los coristas, hicieron desbordar el ánimo de los espectadores. Algunos desde los primeros compases de la primera obra ya estaban contagiados con el estilo y el ritmo del gospel, animando hasta el final con sus palmas, salvo los números melódicos cantados a solo donde la atención era latente, explotando en aplausos a la conclusión de cada uno.

Quince números

Con un volumen un tanto alto por la amplificación, fueron interpretados en total unos 15 números músico-vocales por espacio de 60 minutos, que fue lo que duró el concierto propiamente dicho, siendo ampliados al final con el popular Oh happy day, exhortando al ya enardecido público a participar más activamente con sus palmas marcando el ritmo e invitándole a subir al escenario para cantar y corear con los componentes del Amen Gospel Choir.

El escenario se llenó de espectadores en un aquelarre fin de fiesta donde el Oh happy day se extendió por espacio de once minutos. El público desbordante de entusiasmo y puesto en pie aplaudió acaloradamente en demanda de algún otro bis, pero la entrega por parte de todos los artistas había sido exhaustiva, concluyendo así el espectáculo.

Al finalizar, en el foyer del auditorio departieron con los asistentes, repartiendo sonrisas, abrazos, besos y, sobre todo, vendiendo y firmando infinidad de discos compactos que traían en su gira.

A tenor del comportamiento de la mayoría del público, de su satisfacción y por su participación con el Amen Gospel Choir, este espíritu del Gospel en Navidad constituyó todo un éxito. Un auténtico christma audio-visual para desear a todos ¡Feliz Navidad! y ¡Felices Fiestas!