El equipo logró esa misma cifra en la etapa de Roberto Aguirre ante Barakaldo (1-0), Athletic B (2-3) y Sestao (0-0)
15 dic 2009 . Actualizado a las 17:17 h.El Pontevedra de Pablo Alfaro acaba de igualar el mejor registro de la temporada al sumar siete puntos consecutivos después de arrancar la nueva andadura con un triunfo ante el Celta B en Vigo (1-3) y acompañar esa alegría con el injusto empate frente al ?Osasuna B (1-1) y la pírrica victoria conquistada este domingo frente al Izarra (1-0). El conjunto granate también había logrado sumar siete puntos consecutivos en la etapa de Roberto Aguirre contra tres conjuntos vascos, Barakaldo ?(1-0), Athletic de Bilbao B (2-3) y Sestao River (0-0), entre las jornadas 8 y 10. La racha se cortó el 1 de noviembre en Miranda de Ebro en un campo como Anduva del que no se guardaba buen recuerdo. El Mirandés dio la sorpresa al imponerse por 2-1 y el Pontevedra entró en declive. Los tres importantes puntos cosechados siete días después ante el Palencia (2-0), un rival directo, fueron un espejismo porque la Ponferradina (1-0) y el Montañeros (0-2) se encargaron de demostrar que algo no funcionaba bien. Los aficionados no lo ven claro Lo curioso es que los aficionados granates siguen sin tenerlas todas consigo pese a que el Pontevedra tiene ante sí la posibilidad de acabar la primera vuelta sumando diez de los últimos doce puntos en juego. Para ello debe dar buena cuenta del Lemona en el Estadio de Arlonagusia, algo que tampoco es demasiado fácil. Los seguidores tienen motivos para sentirse desconcertados porque parece subsistir la irregularidad que caracterizó la marcha del equipo en los primeros cuatro meses de competición. Estreno esperanzador El estreno contra el Celta B fue esperanzador y la imagen de casta, garra y buen juego exhibida frente al Osasuna B con diez jugadores desde el minuto 25 sirvió para confirmar esas sensaciones positivas. Sin embargo, el Izarra se encargó de devolver cierta intranquilidad a la grada con un planteamiento que hizo naufragar por vez primera la apuesta futbolística de Pablo Alfaro. Y ni siquiera la conquista de los tres puntos sirvió para que el público viera, de buenas a primeras, el futuro inmediato con mayor dosis de optimismo. Las conversaciones de los aficionados a la conclusión del partido con los navarros fueron el mejor termómetro para evaluar el estado de ánimo de los aficionados. Uno en concreto comentó «esto sigue igual. Así es imposible coger a los de arriba. Si las pasamos canutas con estos que van en la cola...». La respuesta fue algo más optimista: «Bueno... ahora jugamos peor, pero por lo menos ganamos». Necesidad de tiempo No obstante, desde un punto de vista objetivo hay que apuntar que aún es muy pronto para emitir un juicio de valor acerca del nuevo Pontevedra de Pablo Alfaro. Ningún entrenador tiene una varita mágica para hacer cambios milagrosos en tres semanas y poner a funcionar a la perfección una maquinaria que no conocía y que encima no realizaba su labor como se presuponía de antemano. De la impresión de que ya es un gran avance conseguir sacar siete puntos de nueve posibles en ese corto período de tiempo de adaptación a nuevos sistemas de juego y de entrenamiento. Sigue faltando confianza Los resultados son lo prioritario y lo lógico es que el buen juego que se pudo ver contra el Osasuna B se repita con cierta asiduidad en el momento en que los jugadores granates recuperen buena parte de la confianza perdida en los primeros meses del campeonato liguero. La mejor medicina posible sería marcharse de vacaciones con un triunfo frente al Lemona. El partido se disputará este domingo a partir de las 17.00 horas.