La cuestión que se plantea ahora, según fuentes que conocen de cerca el problema, es quién llegará antes: el alcalde con sus gestiones o la norma que se precisa para sacar del área estatal el archivo y poder transferirlo a la Xunta. De momento, Fernández Lores puede llevar ventaja. Su oferta por los terrenos de A Corva se producirá en el curso de un viaje previsto a Madrid para finales de este año o comienzos del próximo para entrevistarse con responsables del Ministerio de Cultura. El Estado, por su parte, necesita más margen de tiempo para el traspaso. De acuerdo con las fuentes citadas, se precisa una norma con rango de ley para dejar sin efecto la titularidad estatal y esa norma requiere tiempo. Lores parte pues con ventaja en esta carrera, pero la cuestión central no es solo cuándo se traspasa sino en qué condiciones económicas se acuerda finalmente la transferencia a la Xunta.