El rector acude a la Xunta en busca de edificios vacíos para trasladar Bellas Artes

PONTEVEDRA

El lunes fue una reunión con el presidente de la Diputación para buscar a la desesperada edificios que permitan ampliar el campus, el martes respondieron los alumnos, pidiendo la implicación del Concello y ayer, el rector de la Universidad de Vigo, Alberto Gago, llamó a la puerta del delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, para buscar una solución que permita el traslado de Bellas Artes ante el estancamiento en la cesión de los terrenos de Tafisa, que ahogan el futuro del campus.

Gago trasladó al delegado territorial la posibilidad de que la Escuela de Restauración abandone su actual ubicación y la facultad de Bellas Artes pueda extenderse hacia la parte de atrás del cuartel de San Fernando, espacio actual del centro. Para que esto suceda, la Xunta debe poner a disposición de la Universidad alguno de los edificios públicos vacíos de la ciudad. Esta es una de las posibilidades que Alberto Gago puso sobre la mesa de la Administración autonómica para solucionar una de las mayores preocupaciones de la institución: la eterna e interminable cesión de los terrenos de Tafisa.

Dos opciones, escasa solución

Esta no es la única posibilidad que el rector de la Universidad de Vigo ofrece a la Xunta, pero teniendo en cuenta que el tiempo juega a la contra, parece la más factible.

Durante la reunión mantenida ayer en el edificio administrativo, el rector también propuso a la Xunta que ceda alguno de los edificios de los que dispone en la ciudad para trasladar la facultad de Bellas Artes de forma provisional, mientras no se haga efectiva la cesión de los 25.000 metros cuadrados de los terrenos de Tafisa, que permitan ejecutar las obras del Edificio das Artes.

Al término del encuentro, Alberto Gago se comprometió a trasladar en los próximos días los metros cuadrados necesarios para poder mantener alguna de las opciones propuestas. Por su parte, el delegado territorial se comprometió a transmitir esta petición a la Consellería de Educación para que estudie la posibilidad propuesta por la Universidad.

Sin embargo, y antes de realizar la gestión, Cores Tourís, señaló que será difícil encontrar en la ciudad un centro de las dimensiones necesarias para poder albergar la Escuela de Restauración o la facultad de Bellas Artes.

El campus pontevedrés atrae a la ciudad a más de 3.000 alumnos entre las 12 titulaciones que imparte en los cinco edificios existentes. El futuro pasa porque Concello, Diputación y Xunta aúnen esfuerzos y encuentren alguna ubicación antes de que se abra el mapa de titulaciones.