La matrona de Caldas atenderá en el edificio de la antigua escuela taller tras su acondicionamiento
PONTEVEDRA
La asistencia sanitaria en Caldas dista mucho de ser buena ni en número de especialidades y ni en instalaciones. Esta fue la radiografía que el alcalde de la localidad, el socialista Juan Manuel Rey, le expuso ayer al gerente de Atención de Primaria en Pontevedra, Manuel Castro, quien, según el regidor, es «consciente de la situación». Fisioterapia, odontología, radiología o una segunda matrona son las principales reivindicaciones que los profesionales del ambulatorio hacen llegar al Concello.
Tanto es así, que Manuel Castro solicitó al Ayuntamiento la cesión de alguna instalación municipal para albergar el servicio de la matrona, ya que el centro de salud del paseo de Román López, construido hace veinte años, se queda pequeño. El Ayuntamiento accedió a facilitar al Sergas el edificio de la antigua escuela taller, en la travesía de Doña Urraca, para habilitar dos salas y una sala de espera. «La matrona tiene ahora un espacio muy pequeño que no es adecuado. A cambio, exigimos que se agilice la construcción del nuevo centro de salud de Caldas, para el que ofrecemos dos ubicaciones», dijo el alcalde, en alusión a la carretera de Vilagarcía o la finca A Tafona. Hace casi dos meses Rey solicitó una entrevista con la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas. La cesión al Sergas del edificio de la antigua escuela taller se llevará al pleno de noviembre y el Concello confía en que en un plazo de dos meses la matrona esté en la nueva ubicación. Esta profesional, el gerente y técnicos de la consellería visitaron ayer las instalaciones, que según el regidor, están en una zona «accesible y con aparcamiento».
El presupuesto de la Xunta para el año 2010 no prevé ninguna inversión para la construcción del nuevo ambulatorio y el PSdeG-PSOE presentará una enmienda para tratar de corregir esa situación.