Una vecina de Moraña acaba de presentar tres reclamaciones contra la empresa Monbus por lo que considera un deficiente servicio de transporte de viajeros. Dos de las denuncias por unos hechos ocurridos a principios de noviembre están dirigidas a la Dirección Xeral de Mobilidade de la Xunta y una tercera al Institugo Galego de Consumo.
La afectada, Beatriz Diz Diz, trabaja en el polígono de Fontiñas, en Santiago, y es una usuaria habitual de las líneas Moraña-Santiago y Santiago-Caldas. La primera queja se formalizó el 2 de noviembre. Según la denuncia, Monbus emplea de forma reiterada para el transporte de viajeros de la línea de 37 kilómetros entre Moraña y Santiago un autobús «que no reúne las condiciones adecuadas». Asientos de plástico, inestabilidad, falta de suspensión, ruidos sospechosos, falta de calefacción, imposibilidad de desempañar la luna delantera, entrada de aire frío o falta de potencia cuesta arriba son algunas de las incidencias que cita esta mujer. También añade que ese vehículo, el número 1202, con matrícula M-4660-SB, no dispone de máquina expendedora de billetes.
La segunda reclamación se refiere a una avería que sufrió un autobús de la línea Santiago-Caldas el 4 de noviembre, poco después de las 15 horas. Según la denuncia, rebasado Milladoiro la conductora del autocar dijo a los viajeros que tenía que parar porque el vehículo se estaba calentando. Poco después se presentaron dos mecánicos de la empresa para reparar «en carretera» el bus averiado. Solventado el percance se retomó la marcha. Pero a la altura de As Cernadas (Valga) tuvo que hacer otra parada por el mismo motivo, por lo que los viajeros llegaron a su destino tras «estar prácticamente tirados en la carretera casi tres horas, cuando otro bus tendría que haber realizado el servicio», remacha Diz.
La reclamación más reciente es del 13 de noviembre, también en la línea Moraña-Santiago. La afectada alude a los «obstáculos» que algunos conductores y personal de la oficina de Monbus le ponen a la hora de hacer efectivo el importe del billete. «Algunos chóferes me dicen que no tienen obligación de cobrarme en efectivo y en la oficina me dicen que no me pueden expedir el billete de las 15 horas con tanta antelación porque puede que la empresa cambie de coche y no se hacen responsables», explica Beatriz Diz.