El fútbol en distintas versiones

Tino Rascado

PONTEVEDRA

El Sestao River ofreció la antítesis del fútbol que abandera el Pontevedra en el estadio de Pasarón

27 oct 2009 . Actualizado a las 11:13 h.

Alfonso del Barrio puso el dedo en la llaga en Pasarón. El entrenador del Sestao River no dudó en calificar el partido contra el Pontevedra de «precioso» cuando los aficionados locales abandonaron Pasarón calificándolo de desastroso. Son conceptos distintos de fútbol: la excelencia del buen toque y el juego combinativo frente al cerrojazo, los repliegues intensos que una y otra vez impedían las aproximaciones de equipo de Roberto Aguirre a la portería defendida por Álvaro.

Juan Antonio Nevado abandera la antítesis de ese fútbol que tanto le gusta al preparador sestaotarra. El madrileño, que fue uno de los destacados en el cuarto encuentro consecutivo contra equipos vascos, reconoce que «ellos se metieron bien atrás, con una defensa bien colocada» y bajo esa premisa tuvieron dificultades para llegar con claridad a la portería visitante.

Nevado señala que el orden defensivo de su rival «nos impidió hacer algún gol con el que se nos habrían puesto las cosas más fáciles».

Por momentos, el partido que tanto le gustó a Del Barrio fue una especie de frontón por parte del Sestao. Cuando los de Roberto Aguirre intentaban contragolpear siempre se encontraron con el doble de jugadores que el Pontevedra conseguía incorporar. No había forma de sorprenderles. Fue como si construyesen un muro en las proximidades de su área contra el que los granates chocaban continuamente.

Bien colocados

Nevado afirmó que el Sestao «se metió atrás y además estaban muy bien colocados y a medida que pasaba el partido, tuvimos alguna ocasión más, pero no hemos acertado».

Aunque lleva poco tiempo defendiendo la camiseta granate, José Antonio Nevado sabe el fútbol que le gusta a la afición del Pontevedra. De ahí que asume que los aficionados han visto un encuentro tosco y «aunque tratamos de poner todo de nuestra parte, no fue posible conseguir la victoria, que era nuestro objetivo».

En cualquier caso, fue una jornada extraña en la que quedó patente que con solo diez jornadas disputadas los aspirantes a la lucha por las cuatro primeras plaza no hacen habitualmente concesiones a la galería.

Duelo de recién descendidos

Ocurrió en el duelo entre recién descendidos de Segunda División del que salió airoso el conjunto eibarrés. Fue un encuentro tenso con mucho oficio. Un gol de Kijera en el minuto 34 fue suficiente para que los de Ángel Viadero dejasen atrás a los vitorianos en Mendizorroza.

Fue un duro golpe para los blanquiazules, que han visto cómo el Éibar les dejaba delimitando la zona de fase de ascenso cuando en la jornada anterior eran segundos, a un solo punto del líder.

Queda mucha temporada por delante y el Pontevedra tendrá que visitar el próximo domingo al Mirandés en el campo de Anduva, uno de los más problemáticos a los que tuvo que enfrentarse el equipo de Pasarón en su último ascenso a Segunda División.

Unas declaraciones altisonantes de Nino Mirón a una emisora de Miranda del Ebro había desencadenado una gran bronca, con agresión incluida al dirigente pontevedrés.

Al margen de este incidente, que ha quedado muy grabado en los aficionados de ambos equipos, dará emoción y intensidad a un encuentro que, sobre el papel, el Pontevedra tiene que ganar ante las diferencias entre uno y otro equipo en la tabla clasificatoria. Frente al quinto puesto de los granates con 16 puntos, está el Mirandés en la decimoctava plaza, con 9 puntos.

A pesar de la proximidad de Miranda de Ebro con el País Vasco la filosofía de juego es distinta. Los mirandeses son más partidarios de un futbol más combinativo en un grupo en el que los pesos pesados ya están en el grupo de cabeza esperando posicionarse. En cualquier caso, da la sensación de que el Éibar va a ejercer el papel del Real Unión la campaña pasada.