Cerca de cincuenta personas participaron en una observación astronómica nocturna fruto de la colaboración de las asociaciones Vaipolorío y Rías Baixas, organizadoras de la actividad. Estos avistamientos cuentan con bastante aceptación porque «los no iniciados comienzan a observar cosas que antes les parecían muy complicadas de localizar y van viendo que no es tan difícil», comentó Francisco Novoa, presidente de la Asociación Astronómica Rías Baixas. El lugar elegido para montar los tres telescopios portátiles de la asociación fue Castro Verde, en Figueirido, al lado del nacimiento del río Gafos, en el vecino municipio de Vilaboa. Se trata de una zona en la que hay una explanada abierta y que cuenta con menor grado de alumbrado, ideal para ese tipo de actividad. La noche, además, fue espléndida, totalmente despejada, como apuntó Francisco Novoa, al margen de la contaminación luminosa de las zonas próximas a Pontevedra. «Incluso -dijo- se veía bastante resplandor de la zona de Vigo y Arcade, pero la parte Este y la superior del cielo estaba bastante bien para ver».
El experto indicó que una vez en el lugar, hasta donde fueron en coches particulares desde la Estación de Autobuses, donde se concentraron los participantes, primero se dieron unas nociones de cómo se prepara una salida y de cómo se orienta uno en el cielo, sobre todo de noche para pasar luego a «enseñar a reconocer a simple vista las constelaciones más visibles en se momento». Indicó que cuando en el cielo hay suficiente oscuridad se ven muchas más estrellas y aunque parezca un contrasentido, a las personas no iniciadas les resulta más difícil reconocer las figuras más importantes, que con menos estrellas consiguen ver mejor». Estuvieron enseñando lo que son las constelaciones circumpolares -las que giran alrededor de la estrella Polar- las del zodíaco -que definen los doce signos zodiacales- y también la manera de localizar un planeta y distinguirlo de una estrella. Se pararon también en las estrellas más notables y que suelen servir de referencia a la hora de orientarse y se les hizo un seguimiento, para pasar luego a la observación a través del telescopio.
«La primera parte fue un poco a simple vista y luego con prismáticos y telescopios», comentó Novoa. Así pudieron los asistentes pudieron distinguir la galaxia de Andrómeda -una galaxia espiral gigante también conocida como Messier 31 y uno de los objetos visibles a simple vista más lejanos desde la tierra- o el planeta Júpiter, «que todas estas noches está muy luminoso», pasando por los cúmulos de las Pléyades, unas estrellas jóvenes situadas a poco más de 400 años luz de la Tierra y conocidas popularmente como las Cabrillas o las Siete hermanas, o el doble cúmulo de Perseo, situado a 7.000 años luz de distancia.
La actividad nocturna se prolongó hasta pasada la una de la madrugada, aunque algunos, que no habían ido preparados para el frío se marcharon un poco antes. No obstante, Francisco Novoa subrayó que la gente se lo pasó muy bien. Era la primera actividad conjunta con el colectivo ecologista Vaipolorío pero los responsables de ambas asociaciones consideraron muy positiva la experiencia y quedaron en repetirla.
Del cielo bajamos de nuevo al suelo para dar cuenta de la apertura del nuevo restaurante O Recreo de Arcade, en la rúa Carburos, cerca del puerto arcadense. Sin duda alguna es un acto de valentía abrir un negocio, y más de hostelería, en plena crisis económica como la que vivimos en la actualidad, aunque a sus promotores no les falta experiencia. Los propietarios, el matrimonio formado por José Manuel Lorenzo y Ana Tenorio, ya regentaban desde hace 14 años el antiguo Recreo, situado a unos 200 metros del actual establecimiento. Cuentan además con la ayuda de sus hijas, Jenifer y Andrea. El establecimiento está dotado con las últimas innovaciones y comodidades en el mundo de la hostelería y apuesta por una decoración clásica. Y en cuanto a la cocina, entre sus especialidades destacan los mariscos y pescados de la ría, de gran calidad. A pesar de los tiempos de crisis, Jose Manuel y Ana se muestran optimistas y esperanzados con el futuro del negocio. Su intención era cerrar el antiguo local, que ocupan en régimen de alquiler, pero aún se lo están pensando. Eso sí, si continúan atendiéndolo, tendrán que cambiar el nombre a uno de los dos para evitar equívocos. El nuevo Recreo abrió sus puertas esta misma semana y a su inauguración asistieron los alcaldes de los municipios de Soutomaior y de A Lama, Agustín Reguera y Jorge Canda, respectivamente, además de amigos y clientes. También estuvo el humorista Manuel Somoza, que hizo las delicias de los asistentes.