« Mi vida es lo más completa y congruente posible»

Eva Garea

PONTEVEDRA

Descendiente de una familia marinera, se convirtió en los años 70 en la primera mujer integrante del Gremio de Mareantes

29 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Si tuviésemos que definir a María Asunción Rodríguez Barca, más conocida como Naque, diríamos que ante todo es polifacética, vital e inquieta. Sin dejar de lado su profesión como maestra, ha colaborado con la Sociedad Filarmónica, la asociación vecinal del barrio de San Roque o el Gremio de Mareantes.

-Actualmente es vicepresidenta en la Sociedad Filarmónica, ¿qué la llevó a integrarse dentro de esta asociación?

-Siempre me gustó la música. No era más que una aficionada a la que le apasionaba escuchar buenas melodías cuando me hice socia, y de eso ya hace más de 30 años. La Filarmónica me ha hecho feliz en muchos momentos. La manera que tenían mis compañeros de resolver las situaciones más precarias, como la ausencia de un sitio donde tocar cuando se quemó el teatro, o la limitación de recursos económicos con los que contaban, me hacía ver a mis compañeros valientes y tan resueltos, que yo disfrutaba solo con verlos en acción.

-Ha sido una de las pioneras en la fundación de la Asociación de Vecinos de San Roque, ¿cómo surgió la iniciativa?

-En San Roque apareció un promotor que nos hizo mucho daño. Construyó una enorme casa de cuatro pisos que nos quitó la vista al mar. Fue entonces cuando un grupo de vecinos se reunieron y empezaron con el movimiento vecinal, ante lo que ellos consideraban una desigualdad, ya que la gente del lugar que quería ampliar en un piso sus viviendas, no se lo permitían. Y este señor apareció y nadie hizo nada.

-¿Qué actividades llevan a cabo en dicha asociación?

-Mi motivación al llegar fue la de sacar a las mujeres mayores que se habían acostumbrado a quedarse atadas en sus casas. Por lo que creamos un coro para que se apuntasen. El objetivo era disfrutar, divertirnos, y lo logramos. También organizamos partidas de parchís y mus.

-Fue la primera mujer en formar parte de la directiva del Gremio de los Mareantes, ¿se sintió rechazada en algún momento?

-Para nada. Me sentí muy acogida. Mis antecedentes familiares proceden del mar. Fui elegida dos veces como secretaria y la primera mujer en participar en una procesión religiosa llevando una insignia de mareanes. El paso por el gremio fue una experiencia buena y dura a la vez. Tradicionalmente, en casa de los marineros las mujeres teníamos un papel de segundo plano. Pero mi casa era más bien matriarcal que patriarcal. Mi madre tenía un carácter muy fuerte y luchó para darnos una vida diferente a mí y a mi hermana.

-¿Qué labor destaca más a lo largo de su vida?

-La de maestra. Todo lo demás es secundario. Mi actividad de vida y de relación con la gente me encanta, pero siempre primé la maestría. Me gusta ayudar, y siempre que me lo piden lo hago, tratando siempre que mi vida sea lo más completa y consecuente posible. Tengo esa inquietud de colaborar.