«Estoy agotado pero lo voy a intentar»

Víctor López

PONTEVEDRA

Sechu López conversó con La Voz a 7.300 metros de altura unas horas antes de iniciar el ataque a la cima del Gasherbrum I, uno de los catorce ochomil de este planeta

28 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El montañero vigués Sechu López intentará hoy coronar la cima del Gasherbrum I (8.068 metros). Ayer este diario pudo contactar con el alpinista en el C3 (Campamento a 7.300 metros) a unas horas de realizar su primer y quizás último intento.

Sechu ha estado prácticamente incomunicado los últimos días. El amargor por la muerte del alicantino Luis María Barbero le hizo muy difícil a todos los expedicionarios apretar los dientes y volver a encararse con la montaña. Ayer, a unas horas de partir hacia la cumbre, esperando pasar la noche a 20 grados bajo cero, cogió el teléfono para comunicarse sobre las tres y media de la tarde hora española, cuatro más en Pakistán.

«He llegado al C3 y lo voy a intentar después de que duerma un rato. Acabo de cenar algo. Aún es de día y estamos a cinco grados bajo cero», comienza diciendo el alpinista vigués entre tosidos. «Un alemán, un nepalí, un francés y un turco se dieron la vuelta y no fueron capaces de llegar al C-3 porque estaban muy cansados. A mí me aguantaron las fuerzas y aunque estoy agotado en unas horas voy a intentar la ascensión». Sechu está a mitad de camino hacia la cima en una zona denominada el hombro. Está solo y desde ahí tendrá que hacer el último ataque.

Al contrario que en los días anteriores la previsión climatológica invita al optimismo. «No me funciona nada. Ni la PDA, ni puedo actualizar el blog, pero el parte es bueno hasta el jueves. El viento ha amainado aunque en la cumbre están previstas rachas de 50 kilómetros por hora». Su visión eufórica aumenta al explicar que hasta seis compañeros han hecho cumbre el día anterior por lo que el camino parece estar despejado. «Ayer -por el domingo- un finlandés logró hacer cumbre en el G-1 y culminó los catorce ochomiles del mundo. Ayer se dieron seis ascensiones al G-1».

«Mas muertes que ascensiones»

Su estado de ánimo ha mejorado aunque no oculta que los días posteriores a la desaparición de Luisma Barbero la distracción sobre el objetivo inicial ha sido grande. «Los días después de la desaparición de Luisma han sido muy duros. Es lo que los tiene la montaña a estas altitudes. Aquí si cometes errores los pagas muy caros. La montaña no perdona y este año ha habido más muertes que ascensiones. Ha sido una temporada muy mala por las condiciones climatológicas. Tanto por las nevadas como por los fuertes vientos».

La expedición al Karakorum de Sechu López partía con la idea de ascender dos montañas, pero ahora mismo la posibilidad de llegar al otro ochomil, el G-2, es inviable por el endurecimiento de las condiciones climatológicas. «El G-2 está imposible porque hay un riesgo elevadísimo de avalanchas de nieve. En esas condiciones es peligrosísima. Nadie lo está intentando por allí. Cuando mejore el tiempo se hará un intento para buscar el cuerpo de Luisma», concluye, ya que tras cinco minutos de conversación se le terminó la batería.

A pesar de tener muchas vías abiertas, el Gasherbrum I es, tras el K2, el ocho mil menos ascendido de esta cordillera. Su ascensión es bastante más complicada que la de su hermano menor, por lo que la mayoría de expediciones comerciales centran sus esfuerzos en las cumbres más accesibles para los clientes menos expertos.

El trayecto final por el que Sechu se va a dirigir a la cumbre es el conocido como Corredor Japonés, en honor a la expedición de dicha nacionalidad que en 1986 abrió esta vía, y que se dirige por la cara norte de la montaña. La cumbre es un domo ancho de nieve que permite gozar de unas vistas incomparables a todo el circo, y del resto de ochomiles de la zona. Si todo va bien, Sechu estará en unas horas contándonos cómo es el mundo desde uno de sus techos.