El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) proyecta un importante ampliación de la estación pontevedresa con un nuevo edificio y un aparcamiento subterráneo. Pretende que esté ejecutada y lista para su estreno en el 2011, antes de la entrada en funcionamiento del nuevo Eixo Atlántico ferroviario de alta velocidad, que traerá consigo un incremento del número de viajeros.
Los datos de este plan fueron desvelados ayer por la alcaldesa en funciones y responsable de Urbanismo, Teresa Casal, tras mantener una reunión con el gerente y el jefe comercial de ADIF en Galicia, Ricardo Rodríguez y José Luis Méndez. La superficie de la estación aumentaría en 1.300 metros cuadrados para mejorar los servicios de atención al viajero. Y el número de plazas de estacionamiento pasaría de 286 a 426.
Los planes de la entidad pública de infraestructucturas ferroviarias pasan por construir un nuevo edificio para añadir a la estación, que se situaría delante del actual, con fachada a la calle Eduardo Pondal y alieado con el inmueble actual de Vialia.
Al respecto, Casal indicó que, dado que el proyecto aún está sin redactar, el Concello exigirá que este nuevo edificio integre y respete la fachada del actual. Subrayó que, aunque no está catalogado, representa la arquitectura ferroviaria tradicional. La idea es que pueda incluir elementos transparentes, un amplio patio interior para dar espacio a la fachada «histórica» y un lucernario, aspectos aún por concretar.
La reforma de la estación afectará también al subsuelo, donde se habilitarán dos plantas de aparcamiento continuo incluyendo el sótano del actual inmueble de Vialia. El espacio ocupado en su momento por una piscina del spa sería también integrado en este gran estacionamiento subterráneo para conseguir el mayor número de plazas.
Según Casal, las propuestas de ADIF están amparadas por el del vigente Plan Xeral de Ordenación Urbana y fueron recogidas también en el convenio de 1994 entre el Concello y Renfe, que posibilitó la construcción de la Ciudada de Piedra y Vialia, la cesión al Concello de los esapcios para ampliar la calle Eduardo Pondal, la construcción del albergue de peregrinos, la nave de ensayo para grupos musicales y el aprovechamiento de los antiguos terrenos ferroviarios donde se va aconstruir el centro lúdico-deportivo de A Parda.
El actual planeamiento prevé para usos ferroviarios una ocupación máxima de un 50% de la parcela y concede una edificabilidad de 1 metro cuadrado por metro cuadrado. Autoriza un máximo de cuatro plantas y una altura a cornisa de 14 metros. Sin embargo, los responsables de ADIF informaron al Concello que no tienen previsto agotar esa edificabilidad y aseguraron que harán «una actuación blanda».