Los Reyes ceden terreno a las reinas

PONTEVEDRA

Ni percebes, ni rodaballo, doña Sofía alabó en la cena los pimientos de Padrón

17 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El mal tiempo con que amanecieron ayer las Rías Baixas solo valió para dos cosas, para que los 33 invitados a la cena real acabasen de digerir un menú que superaba de largo los 150 euros por persona o para que los veraneantes diesen rienda suelta a su tarjeta de crédito en los Gucci, Prada y Dolce & Gabana de las boutiques de Sanxenxo, que estos días es más «Sangenjo» que nunca. Al mediodía, tapita en el Aviador, y por la tarde, ellos a navegar y ellas a la playa.

Nervios en la cocina

«Uno de mis compañeros le dijo a la Reina que la mano que le había estrechado no se la lavaría nunca más», bromea Paco Moreno, quien con este comentario podría referirse a una grupie de una estrella de rock, pero no es así. El que habla es el jefe de cocina del Náutico y quien prometió no tocar el agua uno de los seis cocineros que ayer colaboraron en la elaboración del menú que sirvieron a los Reyes, escoltados en la mesa por Pilar Rojo, Núñez Feijoo, Pedro Campos y José Ramón Lete. «A la Reina le encantaron los pimientos de Padrón», indica Moreno, acompañado del segundo jefe de cocina, Alejandro Valle, y por elcocinero Lucho Tizado.

Una semana para prepararlo

Pero no iba a ser todo tan tradicional como los pimientos y en el mismo menú degustaron ensalada de cigalas y verduras salteadas, percebes de O Roncudo, lomo de rodaballo salvaje con crema de erizos, bizcocho caliente de chocolate y dulces al más estilo francés, explica su chef, que asegura que durante los aperitivos la seguridad real no le quitaba ojo mientras cortaba el jamón con cuchillo.

Navegar con profesionales

El buen tiempo de la tarde permitió al presidente de la cadena Commcenter o a representantes de El Corte Inglés y Telefónica salir a navegar a bordo de los barcos de la Vuelta al mundo a vela organizado por el Director del Equipo de Telefónica, César Elizaga. El que se tomó ayer un descanso fue Fernando Echavarri, quien apareció rodeado de su familia a última hora en el Náutico ya con el título de ilustrísimo bajo el brazo. «Me quedaré por aquí este verano. Estaré yendo y viniendo a Galicia», indicó antes de fotografiarse junto a unos amigos. De proyectos, todavía ni hablar. A sus espaldas acaba de dejar dos vueltas al mundo y una preparación olímpica. Echavarri es solo uno más de los que empiezan a pasear por los salones del Náutico, epicentro de la vida social sanxenxina, a partir de las siete de la tarde.

Ambiente lejos del mar

Lejos de este edifico y a pesar de que el tiempo no acompaña pese a estar en pleno julio, ya se empieza a ver movimiento de coches en el pazo de las Marquesas de Patiño. El fin de semana ya empieza a latir en la noche de Sanxenxo, lejos de las cenas reales y los barcos de vela, aunque las terrazas estén pasadas por agua. Esta noche se espera en Portonovo la segunda edición del Galicia Gay... es el turno de las reinas.