La sentencia favorable a Coque es firme desde el 27 de mayo

Xabi Otero

PONTEVEDRA

El culebrón aún no ha acabado. El conflicto entre Coque Fontenla y el Teucro parecía estar cerca del fin, pero la realidad es bien diferente. El que más y el que menos creía que el club tenía la sartén por el mango porque el Supremo podría tardar en fallar entre cuatro y seis años, pero lo cierto es que es el jugador el que tiene la posición de fuerza desde el pasado 27 de mayo. Ese día el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia convirtió en firme la sentencia favorable al extremo porque los abogados de Ricardo Tilve habían consignado fuera de plazo los 69.416 euros necesarios para presentar el recurso de casación. Al parecer todo se debió a un mal entendido. La historia se empezó a reescribir el 12 de marzo. El TSXG le quitó la razón al Juzgado de lo Social de Pontevedra y falló a favor de Coque Fontenla, quien sería libre de fichar por otro club en cuanto el auto fuera definitivo pese a poder percibir por completo la próxima temporada 2009-2010. El Teucro disponía de diez días hábiles para presentar alegaciones, pero para eso debía consignar o avalar los 69.416 euros que el TSXG le obligaba a abonar al deportista. Los miembros de la junta gestora presentaron un escrito en el que hacían constar su firme propósito de recurrir, pero sin cumplir el trámite exigido. En lugar de eso, el 7 de abril elevaron su intención de poner como garantía de pago el aval de 80.000 euros depositado en Asobal. La jueza denegó esa opción y otorgó cinco días más para aportar los cerca de 70.000 euros reclamados. El Teucro buscó otra salida ante la imposibilidad de conseguir el dinero. Los dirigentes solicitaron una aclaración al entender que esa cantidad no se ajustaba a la realidad dado que Coque ya había percibido parte de ese montante. Sin embargo, una vez más el TSXG se reafirmó en su postura y dejó claro que se debía ingresar o garantizar ese importe. Surgió la problemática Aquí surgió el problema. Los directivos entendieron que el plazo no había corrido durante el período de aclaración y que disponían de otros cinco días hábiles para cumplir el requisito de avalar o consignar. Los abogados de Tilve lo hicieron dentro de ese tiempo, pero sin saber que llegaban unos 28 días tarde. . No obstante, la historia aún reserva algunos capítulos porque la sentencia se convirtió en firme, pero no el auto que lo comunicó. Por ello, el Teucro presentó un nuevo recurso, en este caso de súplica, quejándose de la decisión última del TSXG. Y ambas partes vuelven a estar pendientes de lo que se dictamine desde A Coruña. Millán lo tiene muy claro «Esto es el cuento de nunca acabar. Ellos recurrieron el auto que decía que la sentencia es firme en base a que consignaron el dinero a tiempo. Creo que han apurado demasiado. Han estado jugando con los plazos y el que juega con fuego se quema», manifestó José Ramón Millán, abogado del jugador. «Han estado poniendo recursos bastante absurdos como el de aclaración que el TSXG denegó porque no había nada que aclarar. Ellos interpretaron que se interrumpieron los plazos, pero no fue así. Tenían que haber consignado y después esperar a que la jueza se pronunciara acerca de si los 69.416 euros eran o no la cantidad justa», defendió. Y añadió que «como no lo hicieron, la consignación entró casi un mes fuera de plazo. Y ahora hay que seguir esperando. Es algo lioso de explicar porque hay un auto que dice que la sentencia es firme, pero el que no es firme es el auto. Con lo cual la sentencia indirectamente tampoco es firme».