La empresa Sacyr vendió su división de autopistas a Citi Group para enjugar su situación económica fuertemente afectada por la crisis del ladrillo. Esta operación se produjo poco después de que los anteriores responsables de la Xunta hicieran público su intención de ampliar Rande y sin duda alguna añadió un nuevo obstáculo.
El traspaso de las acciones es un proceso que todavía no ha concluido y, por tanto, oficialmente no se sabe cuál es el posicionamiento de los nuevos propietarios. Uno de sus principales responsables aseguró meses atrás que mantendrían contactos con la Xunta cuando el traspaso hubiera sido ejecutado en su totalidad, aunque anticipaba su voluntad de respetar los acuerdos previos alcanzados con Sacyr.
En cualquier caso, en el plazo de pocas semanas Citi Group tendrá las manos libres para actuar y, con el acuerdo del Ministerio de Medio Ambiente, favorable al tercer carril en el puente, el proceso podría acelerarse finalmente si existe un acuerdo entre ambas partes.