El plan de la Diputación de Pontevedra para dinamizar el uso de sus instalaciones ha permitido que el centro de vacaciones de A Lanzada llegase a los quince mil usuarios el pasado año. La vicepresidenta de la institución Teresa Pedrosa explicó ayer que el modelo de alquiler de las instalaciones al margen de las actividades que programa la propia Diputación de Pontevedra permite tanto un mejor mantenimiento de las infraestructuras como una vía de ingresos extra.
Las instalaciones como el centro de vacaciones de A Lanzada, la Ciudad Infantil Príncipe Felipe o el castillo de Soutomaior están a disposición de la programación de eventos, congresos, competiciones deportivas u otras actividades. Se trata de un plan puesto en marcha para optimizar unos recursos cuyo mantenimiento copa una parte importante del presupuesto provincial.
A modo de ejemplo, Teresa Pedrosa recordó ayer que el coste de las instalaciones de la Ciudad Infantil Príncipe Felipe supone al final de año unos doce millones de euros. Si bien la rentabilidad del complejo se mide también, al igual que el centro de A Lanzada, por su dimensión social, recordó Pedrosa. En el centro de vacaciones de A Lanzada se programan anualmente campamentos de verano para escolares de toda la provincia. En el caso del castillo de Soutomaior se dedica, además de a las visitas, a la programación de actos culturales, mientras que la Ciudad Infantil Príncipe Felipe es utilizada para la celebración de diversas actividades deportivas y educativas.