Encuentros en el Lérez

Elena Larriba elena.pontevedra@lavoz.es

PONTEVEDRA

Puro o impuro el Lérez ejerce un poder de atracción sobre los pontevedreses como ningún otro elemento del paisaje urbano. El río, pese a su efecto barrera entre dos zonas de la ciudad, es integrador y socializador y son pocos los que se resisten al paseo por sus orillas. Quizás por eso los pontevedreses que lo frecuentan son cada vez más exigentes y críticos con el estado de conservación de los espacios naturales que lo flanquean, donde nuevos proyectos medioambientales ya realizados, en ejecución o pendientes, contrastan con la persistencia de puntos negros producto de la desidia y el abandono de años atrás a enmendar. Asiduos deportistas y paseantes. Entre los asiduos del Lérez, aunque hay que madrugar mucho para encontrárselo, está el actual conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda Valenzuela, que suele correr por el paseo fluvial de Monte Porreiro y A Illa das Esculturas o de A Xunqueira. Puede que ahora sus nuevas y mayores responsabilidades en el Gobierno de la Xunta ya no se lo permitan, al menos todos los días. Tampoco es extraño encontrarse un domingo cualquiera paseando por las márgenes del Lérez con la ex ministra de Sanidad y actual vicepresidenta del Congreso, Ana Pastor, acompañada de su marido, José Benito Suárez Costa, concejal en el Ayuntamiento de Pontevedra y, previsiblemente, futuro presidente de la Autoridad Portuaria. Y mucha más gente conocida en diferentes los ámbitos, aunque no sean personajes públicos.

En la margen izquierda, la nueva playa fluvial, a falta de su remate y estreno, es un atractivo y un motivo de conversación más entre los paseantes. Son muchos los que dudan si se bañarán o no algún día en ella. La arena depositada procede de una cantera de Verducido, nada menos que seis mil toneladas para cubrir una superficie de casi seis mil metros cuadrados con una profundidad de cincuenta centímetros. Según el concejal de Medio Ambiente, Raimundo González Carballo, esa superficie incluye también la parte sumergida de la playa, donde además se ha instalado una escollera submarina que evitará que la corriente se lleve la arena colocada sobre una manta geotextil. Quizás la estrene el alcalde, Fernández Lores, que ya se bañó una vez en el Lérez para dar ejemplo. «Xa veremos», como suele decir.

En la margen derecha, A Illa das Culturas sigue pendiente de un proyecto de restauración ambiental y puesta en valor, con la asistencia técnica de la paisajista Isabel Aguirre. La inversión comprometida asciende a 1,5 millones y el Concello toma como referente el Saint James Park, emblemático de Londres. Pero las cosas de palacio van despacio y mientras tanto los puentes de madera que cruzan el canal interior de A Illa están podridos e inutilizables. Algunas de las esculturas allí instaladas, de reconocidos artistas internacionales, como la casa de José Pedro Croft siguen siendo víctimas de pintadas y otros actos vandálicos. Y la batea de Francisco Leiro, rescatada del río el pasado mes de febrero, permanece en dique seco a la espera de ser restaurada y reflotada.

Cambiamos de cauce para felicitar al edil del PP Caldas y recién estrenado diputado autonómico, Jesús Goldar, que ayer fue padre de una criatura que pesó 3.5 kilos. Se llama Matías y nació por cesárea en el Hospital Provincial. Por este motivo dejó plantada a la junta de portavoces del Concello. ¿Hay algo más importante que tener un hijo?