Restauración en la Oliva

Elena Larriba elena.larriba@lavoz.es

PONTEVEDRA

La calle de la Oliva, una de las más céntricas y emblemáticas de Pontevedra, está en pleno proceso de rehabilitación de varios de sus edificios más antiguos. El primero en mejorar su imagen arquitectónica fue la sede de Correos, toda una enseña, al que siguieron otros proyectos de recuperación de inmuebles en la misma margen derecha de la calle, dirección praza de A Peregrina. En el número 13 está a punto de rematarse la reconstrucción conservacionista de un edificio de ocho viviendas y bajo comercial. El número 15 está en venta y ojalá lleve el mismo camino. Y la casa del número 19, pegada a Correos, ha sido objeto también de una restauración en un doble sentido, ya que allí se abrirá el próximo fin de semana un nuevo negocio de hostelería que parece que promete, A Casa da Oliva.

Los promotores de este restaurante, tapería y vinacoteca son varios lucenses, entre los que está Pablo Robles, que lleva siete años viviendo y trabajando en Pontevedra y tiene antecedentes familiares en el negocio de la hostelería. Su intención es trasladar a esta capital la cultura del tapeo gratuito al estilo de Lugo y de otras ciudades «en las que vas de vinos de bar en bar y casi comes». ¡Vaya! que aquí no van a dar cacahuetes y patatillas con la consumición. A Casa da Oliva está pensada para ofrecer distintas posibilidades. En la planta baja tendrá dos ambientes diferenciados. El de barra, para ir al mismo tiempo de vinos o cañas y de tapas. Y el de mesa, para comer de tapeo, pero a la carta. El restaurante propiamente dicho, de cocina tradicional variada con un toque de modernidad, irá en la planta alta. Estamos en crisis y aseguran una buena relación calidad-precio. Decoración interior. La piedra a la vista y la madera dominan en la moderna decoración interior de la Casa de A Oliva, diseñada por el estudio de arquitectos Antonio Espinosa y Asociados. El local recibe luz natural desde un lucernario central y en la propia estructura de la casa llama la atención una especie de patio interior con galería acristalada. Esta galería cierra el comedor situado en el primer piso, con vistas a la planta baja. Todavía faltan muchos remates y está por instalar la mayor parte del mobiliario, pero la previsión es abrir el próximo puente del primero de mayo. Rías Baixas en Japón. Y de Pontevedra a Japón. Seguro que en la carta de vinos de A Casa da Oliva no faltará el albariño Rías Baixas. Esta denominación de origen acaba de organizar una cena maridaje en Tokio, en la que participaron veintidós profesionales del sector, expertos en vinos españoles, periodistas especializados, representantes de la Embajada Española en el país del sol naciente y varios sumilleres. Dicha cena consistió en la degustación de sus vinos amparados por la Denominación de Orixe Rías Baixas con platos japoneses de cocina moderna. Los responsables del Consejo Regulador destacaron que hoy en día hay 25 bodegas de Rías Baixas comercializando sus vinos en el mercado nipón, que incrementó a 35.000 libros sus importaciones de Rías Baixas en el 2008, un 8,45% más que en el año anterior. El encuentro gastronómico vino a complementar la acción promocional que Rías Baixas está realizando esta semana en la Feria Wine & Gourmet, donde participa junto a 16 bodegas dentro del stand del IGAPE. Campeonato Gallego de Maitres. Dejamos a los sumilleres y pasamos a los maitres. Nacho Costoya Eyo, estradense vinculado con una empresa de eventos gastronómicos y gerente de Viña Cartín, de Lantaño, fue el ganador de la quinta edición del Campionato Galego de Xefes de Sala-Maitres, celebrado ayer en el IES Manuel Antonio de Vigo y convocado por la Asociación Galega de Maitres e Técnicos en Hostelería (Amaiga) y la firma HG&T. Jesús F. Vallejo Vázquez, del restaurante Mesón de Alberto de Lugo, obtuvo el segundo puesto, y el coruñés Pedro Tomás Sestayo, el tercero. El jurado estuvo presidido por mariano Castellanos, máximo representante de la Asociación de Maitres y camareros de España (AMYCE).