Una gran manifestación recorrerá los montes afectados por el perímetro del cuartel a finales de mayo
05 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Se veía venir. La demora con la que se está elaborando el prometido nuevo perimetraje de la base de la Brilat y el hecho de que ni la administración local ni la autonómica haya tomado cartas de una manera decidida en esta cuestión, ha terminado por encrespar los ánimos de los vecinos de Salcedo. Ayer cerca de un centenar de afectados acudieron al lugar de Muimenta, donde efectivos del Ejército están realizando unos movimientos de tierra sin precedentes en la comarca con el objetivo de levantar una simulación de una aldea afgana, y consiguieron paralizar estos trabajos. Asimismo, anunciaron su intención de continuar este tipo de visitas hasta que la Brilat de marcha atrás en sus iniciativas. Son dos posturas enfrentadas las que mantienen militares y vecinos. Los primeros sostienen que, tanto esta infraestructura como el campo de instrucción para combate urbano que se está construyendo en Salcedo, son una necesidad básica para que las tropas se puedan adiestras en las nuevas formas de combate y, de este modo, contribuir a garantizar la seguridad del contingente desplazado en misiones internacionales. Una provocación Sin embargo, para los vecinos supone toda una provocación. Consideran que se están realizando en espacios muy próximos a propiedades privadas y, en el caso concreto de Muimenta, «na última paraxe virxe dos montes de Salcedo y Lourizán». Aseguran que, en el trasfondo de esta polémica, se encuentra el perímetro de seguridad aprobado a principios del último cuatrimestre del 2008. La decisión del Ministerio de Defensa incluyó bajo su amparo una franja de terreno de trescientos metros de ancho contados a partir de los límites de la base. De la noche a la mañana, según critican los afectados, los vecinos tenían que pedir autorización a la Administración castrense para llevar a cabo cualquier reforma de sus casas o cualquier modificación en sus propiedades. Todo parece indicar que el Ejército, por su parte, no tiene que dar explicación de ningún tipo a otras administraciones con las labores que está desarrollando en el monte, reseñaron estas mismas fuentes. La plataforma que aglutina a los afectados tiene varias líneas de batalla abiertas para hacer frente a los trabajos de la Brilat. Por un lado, insistir antes las distintas administraciones -local, provincial y autonómica- para que indaguen y comprueben si se ha incumplido o no la legalidad vigente; acudir ante los tribunales, ya sea para que anulen el perímetro aprobado o para que determinen, de una vez por todas, la titularidad de la parcela sobre las que se asienta la base de la brigada; y realizar toda clase de protestas. En este último ámbito, el colectivo tiene intención de empezar en breve una ronda de encuentros con asociaciones ciudadanas y vecinales para recabar su apoyo y presencia en una gran manifestación que recorrerá un «roteiro» por los montes afectados de Pontevedra, Vilaboa y Marín. La fecha que se baraja es la del 31 de mayo.