Un edificio acristalado en forma de «L» completará la casa-museo de Colón

Nino Soto

PONTEVEDRA

Aunque lento, el proyecto de la casa-museo de Colón va avanzando. Tras unos inicios a paso de tortuga, en diciembre por fin se completó la primera fase de la reforma integral del complejo histórico. La idea se gestó hace muchos años, pero comenzó a tomar forma cuando el Ayuntamiento de Poio adquirió en 2007 las dos viviendas que forman la base del centro cultural y artístico. El proyecto está liderado el arquitecto Enrique Barreiro, autor además del limiar del libro ya traducido al gallego titulado A patria de Colón.

Ahora, los esfuerzos están puestos en la segunda fase de la rehabilitación. En ella se incluye la construcción de un edificio acristalado en forma de L que albergará numerosas salas de exposiciones. El edificio tendrá una altura de tres plantas y se construirá también con acero y madera.

«Co edificio rodearemos as duas casas reformadas», detalló ayer el alcalde de Poio, el nacionalista Luciano Sobral.

La nueva estructura complementará las dos casas originales que fueron reconstruidas -estaban en estado ruinoso- en el marco de un taller de empleo. Una servirá para habilitar una biblioteca y la otra se utilizará como zona de recepción y oficinas.

La segunda fase, además del edificio acristalado, también contempla acondicionar el interior de las mismas, incluyendo las instalaciones eléctricas, escaleras y calefacción.

Plazo y presupuesto

La licitación de la obra fue publicada ayer en el Diario Oficial de Galicia y cuenta con un presupuesto de 450.000 euros. Las ofertas deberán presentarse en el registro general del Ayuntamiento entre las nueve de la mañana y la una y media del mediodía. El plazo para formular propuestas concluye trece días naturales después de la última publicación del anuncio del concurso en los boletines oficiales.

La partida presupuestaria que se destinó para la iniciativa es una parte de los 2,7 millones de euros que el Estado otorgó a Poio como parte del proyecto del fondo de inversión municipal que la Administración central puso en marcha para tratar de paliar la crisis económica que atraviesa el país.

«Hai que intentar rematalo todo», subrayó el regidor nacionalista. «Teremos un museo adicado á historia de Colón e tamén outro á emigración á América», añadió.

Una vez se finalice la fase dos que se acometerá con el dinero procedente de las arcas estatales, los responsables del proyecto tratarán de buscar fondos para acondicionar la plaza existente en los aledaños de las dos casas ya rehabilitadas.

Acondicionar el entorno

La reforma del exterior del entorno estará integrado en los edificios que forman el complejo museístico. Tal y como se detalló hace meses, la remodelación del centro cultural incluye el traslado de un cruceiro a su emplazamiento original.

Lo que se denomina la cuarta y última fase del ambicioso proyecto se centrará prácticamente en darle contenido a los tres edificios de la casa-museo de Colón. Expertos y autoridades pondrán en marcha programas para buscar fondos bibliotecarios y bibliográficos para llenar las estructuras. La musealización, como no podía ser de otra manera, se dedicará especialmente a la vida y trayectoria de Cristóbal Colón, aunque no se dejará de lado el mundo de los emigrantes gallegos en Latinoamérica y el siempre presente sector del mar.