La ciudad hace historia con el agua

Elena Larriba redac@lavoz.es

PONTEVEDRA

Mañana se celebra el Día Mundial del Agua y el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, aprovechó ayer la oportunidad para mostrar a los medios y empezar a promocionar el nuevo Centro de Interpretación del Agua creado por el Concello en el depósito regulador de Lérez y que pronto será inaugurado. Este depósito, en uso, está ubicado en el lugar de O Cimbelo, y el edificio en sí, diseñado por Sesmeros y construido en 1928, ya tiene un gran valor patrimonial. Pero, si a eso le añadimos, su rehabilitación y reconversión en un museo del agua, el resultado es perfecto. Expositivo de carácter didáctico. Este museo pretende ser sobre todo un recurso didáctico para los alumnos de todos los colegios de Pontevedra. En él se puede contemplar la historia del abastecimiento de agua en Pontevedra, desde el siglo XV hasta la actualidad, a través de paneles de documentación inmersos en una especie de peceras, vídeos explicativos, fotografías antiguas de fuentes y lavaderos, así como remotos elementos y piezas modernas que forman parte de la cultura del agua (botijos, calabazas, bombas de achique, grifos y otros surtidores). El proyecto expositivo realizado por Citania Arqueoloxía S.L. llama la atención nada más entrar en las salas, donde el suelo que se pisa es la reproducción de una fotografía vía satélite de la ciudad de Pontevedra con el recorrido del río Lérez, su principal fuente de suministro. La muestra comienza con la silueta de un antiguo zahorí o buscador de agua, cuenta como en 1704 se creó el oficio de fontaneiro da vila y, al final del recorrido histórico, destaca la imagen de los trabajadores de Aquagest que hoy se ocupan del mantenimiento de la moderna red de abastecimiento que tenemos en la actualidad y que hacen posible que el agua potable llegue a nuestras viviendas con el mejor nivel de calidad.

La ciudad siempre sufrió escasez de agua, ya que la mayoría de las fuentes se secaban. La primera canalización la hicieron en 1420 los Franciscanos, desde la Fonte dos Frades de San Amaro de Moldes hasta su convento. La posesión del agua era un signo de poder y por eso durante la Revuelta Irmandiña, los sublevados destruyeron parte de esa canalización. Otro dato que recoge en la exposición es la historia de la Fuente de A Ferrería, cuya construcción fue sufragada en 1537 por Carlos , actualmente ubicada en los jardines de San Francisco y símbolo de la ciudad.

Antes de la traída, eran las mujeres las que llevaban el agua a las casas y realizaban la tarea pesada de hacer la colada en ríos y lavaderos. El Centro de Interpretación destaca el antiguo oficio de lavandera. La amplia difusión que tuvieron las aguas minerales del Lérez y la creación del balneario por Casimiro Gómez, también forma parte del museo, así como el primer sistema moderno de abastecimiento de agua a Pontevedra, diseñado por Sesmeros (1883). Curiosamente, la primera casa que tuvo agua de la traída en Pontevedra fue la de los Muruáis, situada en la plaza de Méndez Núñez del casco viejo.