Un temporal volvió ayer a reescribir en Pontevedra y su comarca el mismo guión de siempre. Fuertes vientos y lluvias intermitentes que derribaron árboles y postes de la luz, causaron cortes en el suministro eléctrico, movieron contenedores de basura, tiraron vallas e hicieron volar todo tipo de uralitas y planchas plásticas.
De este modo, en la ciudad de Pontevedra, los bomberos tuvieron que retirar árboles en el acceso al barrio de Monte Porreiro, en las parroquias de Salcedo y de Alba, en la avenida de Lugo... Asimismo, hicieron lo propio con una uralita en la calle Michelena, así como una persiana y un canalón en otros puntos del casco urbano, además de tener que inspeccionar la antena de la antigua Comandancia de la Guardia Civil ante el temor de que se pudiese venir abajo.
Además, los vecinos de un inmueble de la confluencia de Alcalde Hevia con San Pedro Alcántara observaron, no sin cierto asombro reflejado en sus rostros, como una placa de un material plástico aterrizaba en el patio de manzana del edificio. Algo similar lo vivió el propietario de un kiosco que, con la ayuda de la Policía Local, evitó que saliese despedido por los aires.
Sin embargo, el suceso más grave se produjo en la parroquia de Campañó donde un cruceiro terminó en el suelo. En este caso, las piezas fueron retiradas por técnicos municipales y se dio cuenta a la Policía Autonómica para que levantase acta al tratarse de un bien catalogado.
Mientras tanto, y minutos antes de las cuatro de la tarde, un barco fuera de servicio que estaba atracado en el puerto de Combarro se soltó y terminó varado en A Seca, informaron fuentes del 112-Emerxencias de Galicia. La embarcación de recreo servía para navegar por la ría pontevedresa con turistas a bordo, pero hacía tiempo que ya no operaba. De acuerdo con fuentes, se notificó al dueño del barco, una embarcación que estaba a punto de ir para el desguace.
En Sanxenxo, la caída de un árbol en un carril de la vía de O Salnés obligó a cortar la circulación temporalmente hasta que fue retirado.
En Cuntis no faltó el trabajo durante toda la tarde. Se retiraron árboles en el polígono de A Ran, Ferreiros, Magán, Hervés, Troáns, donde cortó un carril, y Couselo. También se retiraron vallas y banderolas electorales. El río Gallo no se desbordó, a pesar de la crecida. En Barro, la caída de otro árbol en la N-550, a la altura de A Barosa, obligó a movilizar a Fomento.
En Marín, tres coches resultaron dañados por la caída de tejas en el centro urbano. En la playa de Aguete el mar llevó el cadáver de un delfín listado adulto, que se encontraba en avanzado estado de descomposición, según informó el Cemma.