Los pulpeiros capean la crisis

PONTEVEDRA

Pese a la situación económica y a las condiciones climatológicas, los puestos de venta de pulpo mantienen una clientela, más o menos, fiel que les permite seguir adelante

08 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los pulpeiros que habitualmente montan sus puestos en Pontevedra son uno de los atractivos gastronómicos de la oferta capitalina. También ellos están notando en sus bolsillos la crisis económica, algo que, en su caso concreto, se agrava con las malas condiciones climatológicas reinantes.

En todo caso, todos ellos afirman que, por ahora, van capeando ambos temporales. «Mantenemos los clientes. Lo que pasa es que si antes comían dos [raciones], ahora comen una», sostiene Placido Lage González, en las inmediaciones del bar Veracruz -plaza de Galicia-, algo que su padre, Placido Lage, O Ruzo, desde su puesto a las puertas del Bar Juno de la plaza de Barcelos, ratifica con un «a crise notase, pero todos temos que comer e beber. Algo se nota, pero os restaurantes están cheos, o polbo véndese... Vaise capeando».

«A crise vese en todo e na comida as familias vanse arreglando como poden». Laura Fernández, que tiene ubicado su puesto de venta en las proximidades del Nuevo Carolo -cerca del ambulatorio Virxe Peregrina- ve la situación con una perspectiva, quizás, un poco más positiva: «Vamos indo, que remedio. Xa houbo anos máis difíciles e fomos aguantando. Foi recén casadiña que todo facía falta e buscábase a vida un como podía».

Esta pulpeira de O Carballiño coincide con O Ruzo en que, a pesar de que se habla de una mala situación económica, «veñen os fins de semana e ves a xente comer fora ou paseando, ainda que pasear, polo momento, sae gratis».

Más que la crisis, hasta el momento los pulpeiros asentados en Pontevedra lo que más notan, en el sentido más negativo de la expresión, son las adversas condiciones climatológicas que la capital provincial, al igual que el resto de Galicia, ha registrado en las últimas semanas. No es de extrañar que todos miren hacia arriba esperando que la nubes y la lluvia dejen paso a un cielo despejado en el que brille el sol con intensidad.

Y es que «cuanto mejor tiempo, mejor venta», subraya Placido Lage, a lo que su padre replica desde la distancia con un «no verán, Deus axuda a todos». «Este inverno é moi forte e se un mira só para o tempo non sairía da casa», afirma Laura echando mano de su optimismo.

Frente a las consabidas subidas de las tarifas eléctricas o del suministro del gas, lo cierto es que en los últimos años el precio de la ración de pulpo apenas sí se ha incrementado en Pontevedra. Lo habitual es tener que abonar seis euros -«en Carballiño sempre foi un pouco máis barato»-, aunque quien busque un producto de la ría lo tendrá complicado. Las vedas y una producción pequeña son los principales motivos que han llevado a los pulpeiros a buscar la materia prima en otros mercados.

De Marruecos y Huelva

Así no es de extrañar que O Ruzo asuma que si bien «a maioría ven de Marrocos (...), eu tento gastar do de aquí, da ría, ou de Isla Cristina, en Huelva». Sostiene que el pulpo gallego es más delicado a la hora de cocer, pero advierte que hay determinados puntos de extracción en Marruecos en los que se consiguen ejemplares que poco o nada tienen que envidiar a los de la ría.

«Ahora gastamos pulpo de Marruecos, porque el que hay en las Rías [Baixas] es pequeño y además está el tema de las vedas, que no dejan pescar... Tenemos que recurrir a otros mercados