Ayer por la tarde se tuvo constancia de dos denuncias de particulares sobre supuestos vertidos de combustible al río Gafos y al Lérez.
En el primero de los casos, en las proximidades de donde comienza la senda peatonal, operarios de Aquagest y agentes de la Policía Autonómica estuvieron revisando el alcantarillado para tratar de determinar el origen del mismo. Sin embargo, toda esta labor fue infructuosa.
A este entorno, también se desplazaron policías locales. Un portavoz del cuerpo aludió a que el agua bajaba muy rápido, con lo que fácilmente el vertido pudo diluirse.
Posteriormente, el 112 coordinó una llamada de un particular que alertaba de una mancha de gasoil que bajaba por el río Lérez y se dirigía al mar. Del caso se hizo cargo, el Seprona, aunque también fueron avisadas las policías municipales de Pontevedra y Poio, así como el servicio de guardacostas.