Los servicios básicos copan las propuestas locales

La Voz

PONTEVEDRA

Nadie fue imaginativo y los gobiernos locales se fueron a lo más necesario, o a lo que dá más votos según la óptica de quien lo vea. Alcantarillados, agua, asfaltados, iluminación del rural, y dotaciones culturales y deportivas agrupan el grueso de las inversiones del Fondo de Inversión Local para el Empleo.

A Lama apuesta por renovar la Alameda y dotar de aceras y alumbrado al polígono industrial de Racelo. Campo Lameiro se decanta por colectores en Gargallóns, la rehabilitación del local de música de A Chanciña, una plaza pública en Redonde y la urbanización y accesos a Chacente y O Campiño.

En Ponte Caldelas el saneamiento del rural copa más de la mitad del fondo. La única obra en el casco urbano es la humanización de la calle Iglesia. También se reservan muchos euros para pavimentación de viales y mejora de la eficiencia energética del alumbrado público en Caritel y Xustáns. Cotobade prima el arreglo de los pabellones y la ampliación de la biblioteca de Tenorio.

Caldas potencia el casco urbano con la reforma de las Palmeras y varias calles, mientras que en Cuntis reina un pacto de silencio.

En Marín, una de las obras estrella será la finalización de las obras de la Alameda y el millón de euros que se invertirá en renovar mil puntos de luz en el rural. Bueu y Vilaboa se centrarán también en servicios básicos.

En Sanxenxo se pretende cambiar la imagen de Baltar, y en Poio se dotará a uno de los pabellones municipales de una nueva cubierta.