La afición y la prensa han sido unánimes sobre la última exhibición del Dépor: Verdú fue el principal responsable. Ha ganado en madurez. Y acaba contrato en junio
25 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.De este Dépor puede esperarse cualquier cosa. Una derrota apática o una exhibición balsámica, como la del pasado domingo contra el Athletic de Joaquín Caparrós. De esta última tuvo especial responsabilidad Joan Verdú (Barcelona, 1983), un futbolista que ha experimentado una gran madurez en lo que va de temporada. Dinamitó la defensa bilbaína moviéndose entre líneas, asistió en un gol, anotó un penalti y provocó otro no pitado. Verdú ya tiene sombra propia. No todo en el Dépor es Valerón.
-¿Por qué un partido tan diferente al del Vicente Calderón en solo una semana?
-Por muchas cosas, porque el rival es distinto, porque jugábamos en casa y principalmente porque hicimos el trabajo que teníamos que hacer y el día del Atlético de Madrid no nos salieron bien las cosas.
-Y las palabras de Miguel Ángel Lotina tras el 4-1 de Madrid, ¿tuvieron algo de culpa para la reacción?
-Quizás sí. Es cierto que las cosas que nos dijo ya las sabíamos nosotros mismos, al fin y al cabo los jugadores son los primeros críticos, los que sabemos cuándo lo hacemos bien y cuándo lo hacemos mal, y en ese sentido sí que es verdad que con el primer gol del Atlético de Madrid nos vinimos abajo y es lo que tenemos que superar, que cuando nos metan un gol intentemos remontar y no bajar tan pronto los brazos.
-A nivel individual y colectivo, ¿en qué momento del partido del domingo percibió que jugaría con tanta soltura?
-Pues la verdad es que desde el inicio, ya en el segundo minuto hubo una oportunidad bastante clara de Lafita y, quieras que no, ahí notas que has salido enchufado y sigues teniendo ocasiones de gol... Ya desde el inicio veía al equipo muy metido en el partido y sabíamos lo que había que hacer para ganar.
-Usted lanza el penalti. ¿Estaba así establecido? ¿Hubo reunión para decidirlo? ¿Tiene más galones?
-Normalmente el que tira todos los penaltis es Sergio, y como ayer no estaba, yo cogí el balón porque me sentía con confianza y tuve la suerte de que entrara. Me quedé muy contento, pero no es una cuestión de galones, durante la temporada también han chutado Mista, Guardado,... solo sé que si está Sergio es él quien lo lanza.
-Usted llega al Deportivo en el 2006, se le aprecia técnicamente pero se le achaca una cierta blandura, casi inocencia. Pasan las temporadas y este año se le ve un fútbol muy firme, incluso pícaro. ¿Está de acuerdo?
-No eres la primera persona que me lo dice ni el primer entrenador que me dijo en su día que era un aspecto que tenía que mejorar en mi juego. Lo que intento es en cada entrenamiento mejorar esas pequeñas cosas para crecer como futbolista, puedes tener razón. No sé si ahora soy más pícaro, pero sí he mejorado en muchas aspectos, a nivel defensivo, físico y una serie de cosas que ayudan a dominar el balón o jugar con picardía.
-Un partido genial, sensaciones extraordinarias, tres goles... pero solo 8.000 testigos directos. ¿Ayudarán actuaciones así a llenar un poco más la grada o es lo que hay?
-Cuando el público acude en masa al estadio nosotros lo notamos muchísimo porque la afición de Riazor es de las que animan, que está con el equipo, que cuando las cosas van bien pues se ve que te apoya, y la verdad es que, aunque hubo poca gente, la que vino no dejó de animar, en todo momento estuvieron presionando y también tienen su granito de arena en la victoria.