La gran parroquia de Luis Alcántara

Chelo Lago consuelo.lago@lavoz.es

PONTEVEDRA

El homenaje que la Federación de Vecinos Boa Vila que preside Mari Luz Fernández, rindió ayer a Luis Alcántara, el párroco de Santiago Peregrino de O Burgo, resultó el más multitudinario de los celebrados por dicha asociación. Fue la sexta edición de la entrega del Agasallo de la Boa Vila, que se celebró en el restaurante Batacos de Mochi en Salcedo. Unas 350 personas no quisieron perderse la comida como muestra de amistad, cariño y agradecimiento al sacerdote, que se mostró muy emocionado, en presencia de algunos de sus familiares desplazados desde Rianxo y Madrid, como sus hermanos Ramón y Elena Alcántara, a quien se le obsequió con un ramo de flores. Antes de la comida se procedió a la entrega del premio, con José María Muñoz del Sol oficiando de maestro de ceremonias. El último galardonado de Boa Vila, el ex concejal socialista Roberto Taboada, fue el encargado de entregar el premio, un cuadro al óleo del pintor Montesinos que recoge la fachada de la iglesia de Santiaguiño do Burgo. Y su hijo, del mismo nombre, leyó un breve discurso en el momento del acto, en nombre de los anteriores premiados. También intervino el vicario episcopal, Calixto Codo Iglesias, que leyó unas palabras de palabras del arzobispo, y de Genaro Cebrián, canónigo de las Peregrinaciones y cerró las intervenciones Mari Luz Fernández. El párroco agradeció las muestras de simpatía recibidas y las hizo extensiva a todos los sacerdotes compañeros de profesión.

Pero el de Boa Vila no fue el único recuerdo para el popular párroco. Fueron muchas las instituciones, entidades y asociaciones que quisieron sumarse al homenaje entregándole también distintos regalos. Como la Diputación Provincial, cuyo presidente, Rafael Louzán -que no se quedó al almuerzo- hizo entrega de una placa de plata. También el Pontevedra CF, de manos del secretario del Consejo de Administración, Jorge Pedrosa, le dio un recuerdo al igual que la Asociación de Amigos del Camino Portugués a Santiago, cuyo presidente, Tino Lores, le hizo entrega de otro cuadro, en este caso una acuarela obra del propio presidente, del botafumeiro de Santiago. Por cierto, que de esta asociación, de la que es consiliario Luis Alcántara y miembro de la directiva, estaban en la comida ochenta miembros. Además, el jefe de cuerpo de Bomberos de Pontevedra, José Lage, le agasajó con una metopa, pues el párroco es bombero honorario. También tuvieron detalles con el homenajeado Manuel Barreiro, presidente de la Federación Local de la Federación de Fútbol; Jesús Brea, de la Cofradía penitencial del Espíritu Santo; Ramón López, de Protección Civil; Teresa Casal, de la agrupación local del PSOE; José Arellano Guiance, del Gremio de Mareantes; el propietario del restaurante Mochi, Autocares Viuda de Cándido, el Cisne de Balonmano y el colegio de Agentes Comerciantes, además dos grupos de amigos de la parroquia de O Burgo. Y de la Policía recibió un cuadro con las reproducciones de las placas de la Policía Nacionaldesde los orígenes del cuerpo.

Entre los numerosos asistentes estaban los concejales socialistas Teresa Casal y José Antonio García Lores y los populares Telmo Martín, Lupe Murillo y José Benito Suárez Costa, así como su esposa, la ex ministra y actual vicepresidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor. También compartieron mesa presidencial el vicario episcopal, Calixto Codo; la vicepresidenta de la Diputación, Teresa Pedrosa, junto con Alfonso Rueda, Pilar Rojo y Celestino Lores, además de la presidenta de la asociación organizadora, Mari Luz Fernández y el comisario jefe de la Policía Nacional, José Manuel Salgado. No faltaron tampoco a esta cita los galardonados con el Agasallo da Boa Vila en las pasadas ediciones, Javier Castro, Enrique Mora Morandeira, Ricardo Tilve Cruces, Manuel Durán Couto y Roberto Taboada Rivadulla. A los postres se sumó el presidente del Pontevedra, Nino Mirón. Además, entre los comensales figuraban una nutrida representación de rianxeiros, zona natal del homenajeado, junto con parroquianos de Salcedo, donde fue párroco Luis Alcántara cuando llegó a Pontevedra en 1974, y del Burgo. Asimismo, estaban profesores del instituto Valle Inclán, en donde impartió clases de Religión hasta su jubilación el pasado curso. Comida. Tras la entrega de los regalos, los asistentes al multitudinario acto pudieron degustar diversos aperitivos, como empanada, calamares y setas, junto con merluza con salsa de grelos y escalopines de ternera, todo regado con vinos albariño y rioja, además de los consabidos postres y cafés. La velada se prolongó hasta bien entrada la tarde, con constantes muestras de cariño hacia el sacerdote y felicitaciones a los organizadores del acto.