La publicidad de principios del XX anunciaba por el módico precio de 32 pesetas, 42 si era a crédito, una pistola similar a la descubierta estos días en San Antoniño
21 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El pasado 7 de septiembre, los técnicos de Aquagest que trabajaban en la calle Altamira, en el barrio pontevedrés de San Antoniño, se llevaron una sorpresa mayúscula al descubrir, enterrada a un metro de profundidad, un arma corta oxidada y en desuso. Los funcionarios municipales alertaron telefónicamente a la Jefatura municipal y policías locales se hicieron cargo de la pistola para llevársela a intervención de armas de la Guardia Civil.
Más de diez después del hallazgo, un experto acaba de datar el arma como de 1910. Se tratar de un arma semiautomática, aunque la propaganda de la época la anunciaba como automática, de seis tiros del calibre 6,35 milímetros. Es lo que se podía denominar como una pistola de bolsillo.
La hallada en Pontevedra se engloba dentro de las denominadas tipo Eibar, toda vez que, a principios del siglo XX, eran multitud los talleres artesanales que en el País Vasco que fabricaban estas armas modificando los diseños originales Browning de 1903 y 1906. El objetivo era evitarse el tener que pagar el canon de la patente.
Lo cierto es que fue tal la producción, hay quien habla de hasta 180 pistolas diarias, que en muy poco tiempo la denominación «tipo Eibar» alcanzó un status internacional, ya que habían inundado el mercado mundial poco antes de la Segunda Guerra Mundial. Algo a lo que contribuyó decisivamente la publicidad, con anuncios en los que se podía leer «¡¡Hay que defenderse, señores!!», así como el precio asequible que tenían: 32 pesetas al contado y diez más si era a crédito.
Debido a su propio origen se trata de pistolas que, en la mayoría de los casos, carecían de guían y no estaban registradas, por lo que su posesión está castigada en la actualidad. Esta circunstancia propició que, a lo largo de los setenta, fueran encontradas abandonadas multitud de pistolas de similares características a las de la calle Altamira.