Una tormenta con aparato eléctrico y granizo cayó ayer por la tarde primero en Ponte Caldelas y también se dejó sentir después hacia las nueve de la noche en varias parroquias de Pontevedra como Mourente, Campañó y Alba. Curro, en Barro y Mosteiro en Meis, también resultaron afectados. La tormenta causó graves daños en turismos que ciurculaban por la zona, según informó la Dirección General de Tráfico.
Las grandes piedras de granizo, que destrozaron pate de algunos tejados ne las parroquias del rural pontevedrés, llegaron a alcanzar más de dos centímetros y medio de diámetro. En el caso de Ponte Caldelas, la organización del festival Lolapop se vio obligada a trasladar al pabellón de deportes la actuación del primer grupo. Sí se pudo celebrar la sesión infantil. En lugares de Mourente y Campañó las bolas de granizo fueron incluso mayores, según varios vecinos, como «huevos de gallina».
En la ciudad, la tormenta afectó al barrio de Monte Porreiro, donde varios coches resultaron con las lunas quebradas por el impacto del granizo.