Castilla y León
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En busca de una sardina ...a coste cero

Nino Soto

PONTEVEDRA

26 ago 2008 . Actualizado a las 11:48 h.

Horas antes de iniciarse la popular sardiñada del Día del Turista de Sanxenxo, en la plaza de O Mar ya había personas haciendo cola, y todavía no habían desembarcados los trabajadores para encender las brasas. El premio: sardinas asadas, vino y pan. El verano está para divertirse, y las vacaciones para degustar lo que se ponga encima de la mesa, sobre todo, si es de forma gratuita y para rendir culto a uno de los productos gastronómicos más consumidos de la época estival.

Parejas de jubilados, familias con carritos de bebé, jóvenes y niños, nadie se quería perder la gran sardiñada que sirve al Ayuntamiento para rendir homenaje a sus visitantes, y de paso, a sus vecinos, ya que no era necesario enseñar el DNI para entrar en el recinto de los comensales.

El atuendo de algunas chicas (aunque otras no eran tan jóvenes) lo dejaba claro. Parte de arriba de biquini, pantalón corto, sandalias y toalla a la espalda. Aunque la playa de Silgar estaba abarrotada, varios bañistas cambiaron la arena por la sardina. Sobraba el tiempo para regresar y echar una cabezadita sobre la toalla antes de una de las últimas salidas nocturnas del verano.

Los varios centenares de personas amontonados en la plaza de O Mar formaban una cola militar que alcanzaba la travesía de O Porto. Los que desconocían el origen de la cita, se preguntaba qué ocurría, y alguno se animaba a formar cola al conocer que había sardinas a coste cero.

«Aquí pones algo gratis y la gente no se corta y hace lo que sea por un bocado», así describió ayer un hostelero la escena al comprobar in situ la enorme cola. «Y la verdad es que no lo entiendo, aunque tampoco tiene nada malo».

Una fiesta en auge

La cita gastronómica crece en popularidad, y una de esas consecuencias es el aumento en las raciones de sardina y pan que se ponen a disposición de los comensales. Este año, se asaron unos 1.500 kilos de sardinas, se bebieron 300 litros de vino y se comieron 300 barras de pan.

El refrán a rajatabla: A caballo regalado no le mires el diente, aunque tenga espinas.

Y mientras tanto, una vez agotada la sardina, el recinto portuario fue transformándose es un escenario. Anoche, estaba previsto que a partir de las 23.30 horas la plaza de O Mar acogiese el concierto del cantante Sergio Dalma en el marco también del Día de Turista. Se anticipaba la presencia de miles de fans del artista.

Muy cerca, los stands de la Festa do Mel atendían a sus primeros clientes del día, y a unos metros, en la playa urbana, los bañistas sonreían por el regalo caído del cielo: el sol.