Día tras día Laura Doldan y Tupac llenan de color las calles de Pontevedra con sus acuarelas. Muchas son las personas que se acercan a ellos para contemplar su obra sobre el lienzo en blanco.
-¿Qué les ha traído hasta Pontevedra?
-(Laura) La verdad es que es la ciudad la que nos ha escogido a nosotros. Este es un lugar acogedor. Aquí encontramos bastante permisividad para el arte por parte de las autoridades. Además al ser una ciudad tranquila permite que la gente tenga la oportunidad de pararse y apreciar más nuestro trabajo.
-¿Qué tipo de trabajos realizan?
-(Laura) Pintamos sobre todo acuarelas porque con la luz natural y al aire libre es la mejor técnica. Parte del aliciente que tenemos es contribuir con nuestro arte a motivar a las personas para que pinten, que vean que no es tan difícil...
-¿Qué es lo que más les piden?
-(Laura) La temática de Pontevedra: la plaza de la Leña y la Peregrina gustan mucho, pero también hay mucha variedad. Hacemos un poco de todo porque para gustos se pintan colores y nosotros pintamos acuarelas variadas.
-¿Cuál es la esencia de su trabajo?
-(Tupac) Aprender y enseñar lo que sabemos hacer. Una de las cosas más lindas que hemos visto es que aquí no hay niños trabajando. Cosa que no ocurre en mi país, Bolivia. Nos gusta mucho ver a la gente paseando por estas calles peatonales. Un olé para quien haya conseguido todo esto.
-¿Cómo definiría usted su arte?
-(Tupac) Hace treinta años que pinto a la acuarela. Es mi vida, mi pasión y en ocasiones, mi obligación. En América es necesario hacer un arte más crítico que llegue al pueblo y lo conciencie. Aquí podemos permitirnos hacer una obra más decorativa, que rescate el patrimonio arquitectónico.
-¿De dónde proviene su nombre?
-(Tupac) Realmente yo me llamo Carlos Cornejo. Tupac es como firmo mis cuadros. Para mí es como una reivindicación de nuestros ancestros. Tupac fue uno de los primeros que se rebeló contra los colonizadores españoles.