Las primeras olimpiadas que se celebran en el Centro Penitenciario de A Lama, que dieron comienzo a principios de junio y durarán hasta el próximo mes de septiembre, fue una iniciativa de los propios internos.
«Es una iniciativa que parte de ellos, y desde la dirección de la prisión y desde los trabajadores y los funcionarios se les ha dado da todo el empuje posible», manifestó, uno de los dieceséis educadores que trabaja en esta prisión, Tomás Acuña.
Pero estos días, no solo se centran en sus propias olimpiadas, porque también tienen otra cita deportiva importante a corto plazo: El segundo torneo de la Europolyb que se celebra en Pontevedra del 22 al 29 de junio, en la que participarán con policías y bomberos.
No en vano, A Lama es una de los centros penitenciarios de España más activo a la hora de diseñar o apoyar salidas y actividades para los internos que están privados de libertad. Está más o menos al mismo nivel, según el citado educador, que las prisiones de Mansilla de las Mulas, en León, o las de Villena o Villabona, en Valencia y Asturias, respectivamente. Aunque el penal asturiano y el pontevedrés no guardan la misma proporcionalidad, ya que si el primero cuenta con unos trescientos reclusos, en A Lama la masificación ha situado a la población interna por encima de los mil setecientos.
Si la prisión está diseñada para 1.008 ahora hay 1.700 reclusos. «Pero, no es solo un problema de A Lama sino de todo el territorio nacioanal», dice Tomás Acuña, tras incidir en que debería producirse un debate a nivel nacional, porque España tiene la segunda tasa de internos más alta de Europa.
Figuras
El nivel deportivo es basatante bueno. «Figuras no hay, pero el nivel medio es muy aceptable. Y lo que se pretende no son marcas, sino fomentar la participación y el ambiete deportivo», indica el educador.
Además de la cita con Europol¡yb, en el que participarán en distintas pruebas, en las olimpiadas hay bastantes disciplinas y los equipos participantes se clasificaron en unas pruebas previas. Hay fútbol, baloncesto, balomnamo, voleibol, lanzamiento de peso, triatlon, natación, vallas... Y pruebas a nivel popular como llave, petanca, futbolín, temas de mesa.
Durarán hasta septiembre, porque hay que jugar hasta treinta partidos. En las pruebas participan casi quinientos internos, de los cuatro módulos convivenciales y el de mujeres, aunque no lo hacen en todas las disciplinas. Lo hacen, por ejemplo, en voleibol, futbol sala y baloncesto.