La junta de personal del Concello de Pontevedra, que aglutina a los sindicatos con representación en el Ayuntamiento, cargó duramente ayer contra el concejal de Personal, el socialista García Lores, por el envío de una circular recriminando a los funcionarios un «cierto descontrol» en cuanto al cumplimiento de horarios, «fundamentalmente en lo que se refiere a entradas, salidas y derechos de café», afirmó el lunes el edil.
El portavoz de la junta de personal, Antonio Casal, de Comisiones Obreras, calificó las declaraciones de García Lores de «falta de respeto» y aseguró que sus palabras solo responden a la «total incompetencia en materia laboral» del concejal socialista.
Casal afirmó que el único objetivo del edil de Personal es «paralizar las movilizaciones de auxiliares administrativos y el resto de funcionarios». «Quiere poner a ola ciudadanía en contra de los funcionarios; se trata de una rabieta del concejal, por su malestar por la negociaciones laborales en el Concello».
El portavoz de la junta de personal continuó calificando a José Antonio García Lores de traidor, por enviar la circular sin haber antes hablado con los representantes sindicales. «Tuvimos una reunión de la mesa de negociación y no nos comentó absolutamente nada», afirmó Casal. «Solo ha conseguido quebrar la confianza de los funcionarios».
Rectificación
El delgado de Comisiones Obreras acusó al edil de Personal de ser el primero que incumple su jornada. «Él, que debería dar ejemplo, que tiene dedicación exclusiva y un sueldo mucho mayor al de la mayoría de funcionarios, es quien no se preocupa de su hora del café, y que no llega aquí a las ocho de la mañana y tampoco se va a las tres de la tarde», dijo Antonio Casal.
El sindicato CIG, por su parte, mostró ayer su «profundo malestar e mais absoluto rexeitamento» a las declaraciones de García Lores por «xeralizar entre toda a plantilla municipal os problemas que poida presentar algún funcionario illadamente».
La CIG exigió al concejal García Lores, una rectificación, «puntualizando as declaracións despectivas cara a todos os funcionarios públicos». «De non ser así, o concelleiro está a crear un grave precedente para a convivencia laboral entre os traballadores e o responsable político da área de Persoal», advirtió el sindicato nacionalista.
CNT consideró las palabras del concejal como «un insulto contra os traballadores». «Calquer tipo de problema que o concelleiro considere -dijo el sindicato- que se esta a producir cos traballadores e os seus horarios, debe facelos de cara aos traballadores e nunca nos medios de comunicación».