Cada vez más cerca

Elena larriba redac. pontevedra@lavoz.es

PONTEVEDRA

Cada vez más cerca de las personas, de las más vulnerables y necesitada, fue el lema bajo el que se celebró ayer el Día Mundial de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Y para visualizar más esa cercanía, la Cruz Roja de Pontevedra abrió las puertas de su sede, en la calle Padre Gaite, con el ánimo de difundir la acción social que realiza a través de múltiples programas y bajo los principios de la solidaridad y la ayuda mutua. Y quién mejor que los niños, tal vez futuros voluntarios sociales, para reforzar esa proximidad. Los visitantes matinales fueron un grupo de treinta y seis escolares de quinto curso de primaria del colegio Manuel Vidal Portela, que recibieron una pequeña charla explicativa sobre la historia de la Cruz Roja, sobre su fundador, Henri Dunant, y los principios que rigen sus actuaciones. Y es que la historia es bien bonita y aleccionadora. Dunant era un rico ciudadano suizo que llegó en 1859 a Soferino, una ciudad del norte de Italia, con el fin de establecer las bases de futuros negocios que incrementarían su fortuna. Allí se enfrentaban los ejércitos austríaco, francés y piamontés y fue testigo de los desastres de una batalla que dejó a miles de hombres heridos y que se morían sin asistencia. Aquello le dejó horrorizado y le llevó a concebir formas de paliar situaciones parecidas. Fue así como nació a partir de 1863 lo que hoy se conoce como la Cruz Roja.

La parte más lúdica de la vista que ayer realizaron los escolares a la sede de Cruz Roja, fue el encuentro intergeneracional que mantuvieron con las personas mayores usuarias del Centro de Día que gestiona la entidad. Niños y mayores compartieron diversos juegos de mesa, como el dominó. Los encargados de enseñar las reglas y formas de jugar a los pequeños fueron los asistentes habituales del centro. Una estupenda forma de potenciar las acciones de intercambio generacional y la comunicación y transmisión de valores entre niños y adultos.

Ya por la tarde, fueron un grupo de mujeres la Asociación de Amas de Casa y Consumidores Rías Baixas, que preside Clara Arjona, las invitadas a conocer las instalaciones de Cruz Roja y su Centro de Día. También a ellas se les ofreció una breve explicación de sus principales características y funcionamiento, para rematar con una merienda para todos los asistentes.

Cruz Roja cuenta con más de cien millones de voluntarios en 186 países, que donan parte de su tiempo para atender a personas que necesitan de su apoyo con todo tipo de trabajos sociales. En la provincia de Pontevedra, a través de sus asambleas locales y comarcales, cuentan con alrededor de 4.000 voluntarios y más de 8.500 socios. Pero como dijo ayer en Radio Voz la coordinadora provincial, Pilar Méndez, «nunca son suficientes y Cruz Roja está abierta constantemente a que se sume más gente con toda la ayuda que nos puedan prestar». Hay una gran variedad de programas de trabajo social en los que se puede colaborar, con los jóvenes, con los presos, con las personas mayores, e incluso haciendo trabajos administrativos y de programación. Hay trabajo para todos y el que quiera echar una mano que se acerque.