Coque Fontenla no seguirá en el Teucro a partir del 30 de junio. El jugador tomó esta delicada decisión en el momento menos favorable para sus intereses porque lleva muchos meses de baja por la rotura del talón de aquiles de su pierna derecha y eso complica sus opciones de encontrar otro equipo de élite.
La cuerda se rompió por un extremo que no se corresponde con la versión de la realidad que ofrece cada parte. La directiva, que desconoce el motivo real, llega a la conclusión de que el jugador solicita la rescisión del contrato que le ligaba al club hasta el 2010 por los reiterados retrasos en el pago de las nóminas, algo que, según aseguran fuentes cercanas al demandante, no es del todo cierto entre otras cosas porque el dinero no fue el detonante de la querella.
Al parecer, la tensión se desbordó hace unas semanas. El club le comunicó que no contaba con él y le aconsejó que se buscara equipo porque no iba a gozar de oportunidades en los dos próximos años. Y añaden que esa fue la consecuencia final de una tensa relación que nació cuando se hizo cargo de la capitanía del equipo. Su defensa a ultranza del vestuario para que los retrasos en el cobro no siguieran aumentando lo colocó en el centro de la polémica y para evitar que la tensión siguiera creciendo optó por ceder el brazalete a Dani Benaches y Javi Carrera.
No obstante, el hecho de seguir reclamando sus derechos desde la grada lo complicó todo un poco más. La junta directiva se encontró entre la espada y la pared al venirse abajo subvenciones con las que contaba de antemano como la de la Diputación, que dio lugar a una gran polémica con José Enrique Sotelo y Rafael Louzán, diputado de Deportes y presidente del ente provincial, respectivamente. En medio de esa problemática, el club tomó la decisión de invitarle a dejar la entidad aduciendo que su comportamiento desestabilizaba el vestuario en un momento en el que el Teucro se estaba jugando el descenso. Pero según aseguran las mismas fuentes no se le comunicó el acuerdo hasta que el equipo pontevedrés estaba prácticamente salvado.
Y en esa situación de desamparo, insisten, se vio obligado a presentar una demanda de rescisión de contrato para evitar irse con las manos vacías porque el Teucro quería que se fuera.
El jugador, muy seco
El jugador no se quiso pronunciar e incluso fue muy seco a la hora de ser preguntado por la demanda. «No voy a decir nada de eso. Mis abogados son los que se pueden pronunciar. Mi obligación es atenderos, pero no puedo pronunciarme. Le he dicho lo mismo a todos los periodistas que me han llamado», recalcó Coque Fontenla, quien según sus allegados se encuentra atravesando un momento anímico muy delicado por la situación, que aseguran, ha vivido en el seno del club en los últimos tiempos.
En el Teucro tampoco quisieron desvelar nada al respecto. Su versión, como se adelantó antes, es bien diferente ya que defienden que no existían problemas con el extremo y que ni siquiera tenían conocimiento de la interposición de la demanda hasta ayer. Además, comentan que desconocen el origen de la querella, pero entienden que se produce porque había perdido la paciencia al estar dos meses y medio sin cobrar. Y eso que se le indicó que la situación se resolvería en días porque las negociaciones del presidente con diversas empresas estaban a punto de fructificar.
Y en medio de todo este embrollo resurgen en el horizonte las declaraciones de Pillo en una entrevista a la Voz de Galicia el jueves 17 de abril en la que desvelaba que en el Teucro se produjeron problemas de vestuario que no se notaron: «Cuando tienes un cáncer hay que extirparlo de raíz porque si queda metástasis vuelve a extenderse. También he tenido problemas con algunos jugadores a pesar de que no se haya notado».