Fomento descartó meter el AVE en un cajón de hormigón

A. Castroverde

PONTEVEDRA

Uno de los puntos débiles de la solución prevista para el paso del AVE por la ciudad es el tramo de vía entre A Seca y A Eiriña, donde se teme que el ruido pueda afectar a las construcciones próximas. Fomento y Concello llegaron a barajar la posibilidad de revestir el paso de la vía con un cajón de hormigón. Sin embargo, esta solución quedó rápidamente descartada porque introducía un adefesio urbano en una zona céntrica de la ciudad.

Fuentes que siguieron de cerca las conversaciones entre las dos partes indicaron que el cajón sería poco menos que «un espanto» visto desde el anillo de A Eiriña, construido a un nivel inferior al de las vías desde Fondevila hasta cerca de Loureiro Crespo. Al final, se optó por dejar esta hipótesis de trabajo totalmente aparcada, máxime tras comunicar los técnicos que no se había adoptado en ninguna ciudad con problemas similares.

Inmediatamente antes y después de este punto crítico, el trazado del AVE no presenta a priori ningún problema. En A Seca irá totalmente cubierto y lo mismo sucederá en la Pasarela, entre Loureiro Crespo y Joaquín Costa. Además, el tramo tapado actual se prolongará desde Joaquín Costa hasta el futuro puente de los juzgados.

Pero otros tramos en vaguada pueden convertirse igualmente en una fuente de ruidos, entre ellos, el del puente sobre el Lérez a escasos metros de la urbanización de Monte Porreiro. Para todos ellos se tomó la decisión de no encajonar las vías por el problema estético que supondría esta solución.