La imaginación de un joven Cristóbal Colón

Leopoldo Centeno

PONTEVEDRA

En una soleada tarde en la que los pontevedreses, a buen seguro, han pensado más en la playa o en el paseo que en otra cosa, la Obra Social de Caixanova puso en el escenario de su auditorio de Pontevedra la obra programada con anticipación titulada Cristovo e o Libro das Marabillas, sobre idea original y dirección de Fina Calleja, representada por la compañía Sarabela Teatro, la misma que seis días antes había ofrecido Margar no pazo do tempo.

Dedicada a un público entre seis y doce años, por tanto encuadrada dentro de lo que la entidad organizadora ha denominado como Funcións en familia, la obra motivo de este comentario es un teatro mímico, prácticamente sin texto, basado en la plástica y gesticulación, en la comedia artística y el clown, empleando sonidos guturales o pronunciando algún nombre y, como mucho, pequeñas frasecitas para dar resolución a la idea de su autora, quien a su vez asume la dirección de la obra y es una de las intérpretes de la misma.

Afición a la lectura

En Cristovo e o Libro das Marabillas se narran secuencias de la vida de Cristóbal Colón a sus doce años y su gran afición por la lectura de O libro das marabillas o A historia das viaxes de Marco Polo: un personaje que tenía hechizado al joven Cristóbal contando las aventuras y los descubrimientos realizados a través de sus viajes por todo el continente asiático hasta el Lejano Oriente, que le indujeron a soñar con sus propios viajes a través del mar y de la tierra para conocer gentes y países e incluso a llegar a la India desde Occidente.

En la obra, unos viajes plásticamente realizados por los manipuladores tras la pantalla del fondo del escenario, cual sombras chinescas. Efectos gráficos logrados con esmero y dirigidos a un público infantil-juvenil, base del montaje de la obra. Donde vemos hacia el final, representado simbólicamente, como Cristóbal Colón, pensativo y con un huevo sujeto con su mano izquierda, concibe la idea al circunvalar dicho huevo con el dedo índice de su mano derecha, primero en un sentido y a continuación en el contrario, hasta señalar con su índice la posición donde debería iniciar su viaje para descubrir esa nueva ruta que le llevara a la India Oriental a través de Occidente. La gran aventura del conocimiento.

Complejidad representativa

Una bonita y simple concepción para desarrollar la complejidad representativa de este espectáculo-divertimento en la que juegan un importante papel los dos manipuladores de las siluetas y formas chinas, tras la pantalla blanca del fondo: José M. Bayón y Rubén Dobaño.

Asimismo, tiene gran importancia todo el diseño de escenografía e iluminación de Suso Díaz y los correspondientes a realización de vestuario y espacio sonoro.

El simpático elenco de intérpretes estuvo formado por Fernando Dacosta (Cristovo), Tito Asorey en un doble papel (Bartolo y Brüel), Sabela Gago (Sofía), Elena Seijo (Felipa) y la propia directora, Fina Calleja (Blanquita). Todos ellos nos habían visitado seis días antes, como hemos reflejado.

La magia viva de Sarabela Teatro ha sabido entretener por su cuidado montaje y por la gracia de su puesta en escena de este juvenil Cristovo e o Libro das Marabillas.