La deforestación se vio agravada por los incendios

La Voz

PONTEVEDRA

17 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La parroquia de San Tomé de Piñeiro fue la más afectada por la ola de incendios forestales que se registraron en la comarca de O Morrazo, y en toda Galicia en general, hace dos veranos. Las llamas arrasaron grandes superficies de monte raso, pinares y eucaliptales en las parroquias moañesas de Domaio, Meira y Moaña, lindantes en varios puntos con San Tomé, así como en los montes de Cobres y Figueirido en Vilaboa.

Los daños causados en San Tomé todavía no se han subsanado. Las llamas devoraron una zona de pinares y de eucaliptales en el monte Gagán, después de que el viento arrastrase en aquel verano terrible las llamas desde Moaña hasta el interior de la parroquia marinense. La zona comprendida entre el límite municipal y el refugio forestal de Lagocheiras quedó arrasado. Ahora se está proyectando la forma de poder actuar en este espacio y conseguir su recuperación. Mientras tanto, la falta de arbolado ha facilitado la erosión y convertido esa zona en un pedregal.

La comunidad está planificando, en colaboración con la Xunta de Galicia, Administración con quien tiene conveniado el monte, una programa de reforestación para poder acometer una gestión más racional del monte. En este programa se plasmarán los terrenos destinados a la reforestación y con qué especies concretas de árboles.