El concepto outlet, (punto de venta) que llegó tímidamente a España en los 90, se ha consolidado en toda la Península como un fenómeno que, actualmente, mueve a unos 20 millones de clientes por año. El primero fue el Factory de las Rozas, que abrió sus puertas en 1996. Desde entonces, más de una decena de grandes superficies promovidas por Neinver y Value Rital y cientos de establecimientos que ponen en práctica este sistema que beneficia tanto a los consumidores como a las empresas ya que, para las primeras firmas es una forma de dar salida a los stocks.
Un 40%, extranjeros
De los estudios realizados sobre este tipo de negocios se desprenden varios datos objetivos de por sí. El 40% de los clientes es extranjero y generan una sinergia que confluye en el «turismo outlet».
Estas dos conclusiones permitirían por sí solas vaticinar la repercusión del proyecto de DG Center Atlántico. Y es que, a las condiciones propias del sistema y servicio de venta, con rebajas que nunca se acaban y descuentos que oscilan entre el 30 y el 80 por ciento, se le une una situación estratégica ante la que ningún otro establecimiento de estas características puede competir.
Helipuerto para clientes vip
El área de influencia de la zona, localizada sobre la A-55 en el eje A Coruña-Vigo-Tui-Oporto, es de 4.186.023 habitantes. Los accesos son inmejorables, con autopista directa que, en poco más de una hora, conecta por carretera el centro con las grandes ciudades gallegas y lusas.
El proyecto contempla además la instalación de un helipuerto para clientes vips.
La filosofía de la «shopping cultura» localiza estos establecimientos en los extrarradios de las ciudades, con importantes vías de comunicación y áreas de influencia así como un concepto comercial diferente que, lejos de competir, con los negocios tradicionales, impulsa su revitalización.
Las estadísticas permiten además diferenciar dos tipos de consumidores outlet. Por un lado, los «buscadores de oportunidades», que se guían por los precios y el ahorro y, por otra parte, los «buscadores de valor», que persiguen marcas de prestigio concretas y que, habitualmente, ya las compran en otras tiendas. Este grupo se caracteriza porque son capaces de desplazarse a grandes distancias, exigen calidad y no compran convulsivamente.
Cultura de compras
La rápida expansión de los outlet ha generado una cultura de compra que ya se ha extendido a todo tipo de clases sociales y negocios.
De ahí que, además de los grandes centros outlets como el de Tui o los Factory, tiendas de fábrica que venden directamente artículos de una primera marca, se les una centenares de oulets y low-cost.