El Grupo de Delitos Telemáticos de la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra «investiga a un gran nivel», según el coronel-jefe Rafael Daza
22 feb 2008 . Actualizado a las 10:33 h.El ciberespacio es infinito, y por lo tanto, resulta imposible rastrear la Red permanentemente. Es una apreciación que realiza el coronel-jefe de la Guardia Civil de Pontevedra, Rafael Daza Pichardo. Asegura que esta ciudad cuenta con uno de los mejores Grupos de Delitos Telemáticos de toda la geografía española. La delincuencia informática tiene un enemigo que está a su altura en conocimientos sobre el mundo de las nuevas tecnologías.
Aunque ya opera desde hace varios años, el grupo de ciberagentes saltó a la fama de nuevo cuando más de ochenta personas se vieron implicadas en el desmantelamiento de una red de posesión y distribución de pornografía infantil a nivel nacional. Se bautizó como operación Santiago y una denuncia anónima en Pontevedra derivó en una operación en la que se identificaron más de 1.300 ordenadores en el extranjero.
El caso fue tan llamativo que se desplazó hasta Pontevedra el fiscal del Servicio de Criminalidad Informática, Fernando Herrero-Tejedor, quien llegó a manifestar que durante el interrogatorio varios imputados «se derrumbaron» al presenciar las imágenes que ellos mismos tenían almacenadas en sus ordenadores.
El pasado miércoles, sin ir más lejos, también cayó un vecino de Poio en otro caso desarticulado por la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra, con 26 personas implicadas de varias provincias españolas.
Los guardias civiles reconocen que el suyo no es un trabajo metódico, puesto que lo que más les absorbe su tiempo es la elaboración de informes técnicos. Sin embargo, están en alerta por si es necesaria una intervención urgente. «Estamos al tanto en operaciones contra el narcotráfico o estafas, ya que se nos requiere para analizar ordenadores», apunta uno de los agentes de esta unidad.
Reforma legal
«Es una labor tediosa -añade-, ya que hay que tener mucho cuidado para no borrar pruebas en los equipos que se inspeccionan», detalla otro de los ciberpolicías.
Fue una reforma del Código Penal de 1993 la que permite ir a la caza de delincuentes del ciberespacio. Y en el marco de la medida, también se especializó el Grupo de Delitos Telemáticos, llegando a disponer de capacidad para actuar de oficio, entro otros, contra el pirateo, las estafas por Internet y la pornografía infantil en la Red.
La unidad de Pontevedra es una de las pocas existentes en España. Y el coronol-jefe apostilla que dada «la gran calidad de los investigadores», las grandes operaciones tienen su origen en Pontevedra. «Si el experto estuviera en Segovia, seguro que se realizarían allí».