Las bodas secretas es lo que tienen. Que una tarda en enterarse. Pero al final... Ustedes, a estas alturas, ya sabrán de sobra que el pasado sábado el presidente Nicolas Sarkozy convirtió a la flamante cantante y modelo Carla Bruni en la primera dama de Francia. También, que una revista italiana especula con que la presidenta consorte de nuestros vecinos galos está esperando un bebé que, para más datos, sería niño. Y que la pareja deberá ser indemnizada por Ryanair con 60.001 euros por haber utilizado su imagen para una campaña publicitaria, sin su consentimiento, claro. Pero lo que seguro que no todos saben es que el presidente francés, considerado para muchos como el nuevo enfant terrible de la política, no es el único que se casó en secreto el pasado día 2 de febrero.
Exactamenente al mediodía, igual que la medíatica pareja francesa, en Pontevedra también se celebró ese día una boda secreta que fue oficiada por el alcalde de Cotobade, Manoel Loureiro, uno de las pocas personas presentes en el enlace de Andrés Froiz y Tala Martínez, quienes, después, con un escueto SMS comunicaron a sus allegados que «Ya nos hemos casado. Os queremos». Y con la misma apagaron sus móviles para viajar a París, donde, casualmente también pasaron la noche de bodas el presidente francés y la bella italiana. Ya ven, nunca se es tan exclusivo como uno puede pensar. Dos de las bodas más secretas del año, a la misma hora y el mismo día.
Hablando de exclusividad y de glamur, hay otro pontevedrés que también nos ha sorprendido esta semana. El empresario José Luis Vilanova es el protagonista de uno de los reportajes centrales de una conocida revista de decoración nacional. Él y el nuevo hotel enológico, showroom y bodega que han bautizado como Nova Vila. Se trata de un lugar de exquisito gusto que ha hecho revivir una antigua casa familiar que los Vilanova decidieron restaurar para dar rienda suelta a sus pasiones y que, como dice Habitania, son «el arte de recibir, la decoración y el vino».
Tras concluir las obras, que han durado tres años, ha resurgido en pleno valle de O Salnés, concretamente en Meis, uno de los hoteles con más encanto de Galicia, donde uno puede rodearse de muy buena arquitectura, y de los mejores diseños contemporáneos, en un ambiente muy confortable... Vamos, ideal para una noche de bodas.