Aunque Ana Pastor ya no acompañe a Rajoy en la lista de Madrid, Louzán confía en que Villar obtenga un escaño a sumar a los cuatro que vaticina en la provincia
18 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Hace unos meses, el presidente del PP, Rafael Louzán, trasladó a la política un particular cuento de la lechera: el PP iba a sacar en las elecciones de marzo cuatro diputados en la provincia (tiene tres en la actualidad), pero en realidad serían seis los pontevedreses con escaño en la Carrera de San Jerónimo, dado que Mariano Rajoy y Ana Pastor irían por Madrid.
Entre subidas y bajadas de Aguirre y Gallardón, el castillo de naipes de Louzán comenzó a venirse abajo. Ana Pastor, con quien se contaba en la lista de Madrid, terminó en Pontevedra en medio de tanto lío, mientras el número dos que se le adjudicaba iba a parar a un recién llegado al partido como Pizarro.
Tanta fue la luz que el ex presidente de Endesa aportó al PP que a Louzán se le encendió una bombilla para no tirar por tierra la teoría del sexto diputado. Ahora resulta que Francisco Villar, uno de los fieles colaboradores de Rajoy, puede terminar yendo también en la lista de Madrid. Al presidente del PP le faltó tiempo para reivindicarlo políticamente a Pontevedra, provincia a la que estuvo ligado en su etapa en Galicia, y así mantener su teoría del sexto escaño.
Y es que el PP pontevedrés ha estado más pendiente de tener pila en el móvil para cuando le llamasen de Génova que de otra cosa. Louzán y su equipo se han limitado, hasta ahora, a poner en el papel las instrucciones llegadas de Madrid para que repita Ana Pastor.
El presidente provincial argumenta estos días, día y noche, que ningún alcalde se ha opuesto a que la ex ministra vaya en la candidatura. Pero no es menos cierto que el PP tenía un recambio preparado parta el caso de que se presentase finalmente por Madrid.
Dudas sobre la renovación
Este recambio saltará ahora al ruedo, como mucho, como peón de confianza para dar a la lista un aire de cambio. Con Pastor en el número uno y con Corina Porro como referencia para el Senado, la «profunda renovación» que prometieron los populares ya solo podrá plasmarse ahora en los puestos de menos relumbrón.
Meter caras nuevas en los números dos, tres y cuatro de la lista -las posiciones que teóricamente pueden salir- requeriría dejar fuera nombres como Carlos Mantilla o Dolores Pan, es decir, dos tercios de los diputados actuales. Aunque el vigués parece tener en estos momentos pocas posibilidades de repetir, habrá que esperar para ver si Pan, que llevaba la coordinación con los alcaldes, continúa o no. De igual forma, es aún pronto para saber hasta dónde llegará la renovación en el Senado. Superada ya la etapa de Vázquez Portomeñe, queda por ver si los populares jubilarán a Mera en la Cámara Alta.
Al final, todo apunta a que Louzán sumará hasta los puestos de reserva para obtener un porcentaje de nuevos nombres en la candidatura que le permita dar una impresión de renovación. Pero, mientras el PP despeja sus dudas, el partido de Rosa Díez y Mikel Buesa presenta hoy en Santiago al pontevedrés José Manuel Rodríguez Andelo como cabeza de lista. Son los primeros pasos de Progreso y Democracia.