La nieve y el hielo causaron problemas en el tránsito viario en carreteras de montañas de las provincias de Lugo y Ourense. Las mayores dificultades se produjeron a primera hora de la mañana en vías de los municipios de Pedrafita y Cervantes, debido a las bajas temperaturas nocturnas y a que todavía quedaba una capa de nieve del día anterior. En algunos tramos de la carretera que pasa por O Cebreiro y O Poio y comunica con Sarria, algunos automovilistas tuvieron dificultades hasta que no pasaron las máquinas de la Xunta. De todos modos, este vial principal no llegó a estar cerrado en ningún momento. Los problemas no afectaron a la A-6 por la atención del servicio de mantenimiento y vialidad invernal que tiene en Pedrafita su base de vehículos, así como la planta de sal. Vecinos de Pedrafita temían que durante la noche del jueves se produjese una nevada intensa debido a las bajas temperaturas. No fue así, pero lo que sí hubo fue una intensa helada. Los termómetros llegaron a marcar en algunos puntos hasta cinco grados bajo cero. Las carreteras, especialmente las menos transitadas, quedaron convertidas en pistas de hielo por las que solo era posible circular con vehículos todoterreno y con mucha precaución. Si los escolares no estuvieran de vacaciones, muchos de ellos posiblemente no podrían acudir a clase porque no funcionaría el servicio de transporte escolar. El alcalde de Pedrafita, José Luis Raposo, informó de que por la mañana las máquinas del Concello habían realizado diversas salidas para abrir paso a algunos núcleos. Destacó que ningún pueblo estaba incomunicado y dijo que la previsión era de una mejoría paulatina gradual, aunque está previsto que siga helando por las noches. Máquinas quitanieve Las máquinas quitanieve siguieron trabajando ayer en el oriente ourensano, donde nevó de nuevo a lo largo de la jornada. Los servicios de emergencias no tuvieron que actuar para sacar vehículos de la nieve, pero insistieron en la advertencia de que las cadenas son necesarias en las carreteras de Trevinca, Fonte da Cova y en la estación de Manzaneda. En Fonte da Cova, en el municipio de Carballeda de Valdeorras, el fuerte viento devolvía la nieve en polvo a la carretera, reduciendo la eficacia de las quitanieves que pasaron por la mañana y por la tarde. En Manzaneda, el servicio de limpieza de la carretera de la propia estación recomendaba el uso de cadenas en los tres últimos kilómetros.