Los desbroces, restos de poda y cortas finales de los montes de la comarca de Pontevedra no serán utilizados para la generación de energía eléctrica. Al menos por el momento. Las dos centrales previstas por la Xunta en la provincia, cuya construcción se espera que comience en 2008, se encuentran demasiado alejadas de esta zona.
Se calcula que los montes de recogida de desbroces no deben estar a una distancia mayor de 50 kilómetros de las factorías. Una de ellas se instalará en el Deza; la otra en O Condado o Paradanta. Tan solo los municipios de Ponte Caldelas y A Lama tendrán la oportunidad de ofrecer sus residuos forestales para su combustión en las plantas de biomasa.
Cotobade, Moraña, Barro, Portas, Caldas o Campo Lameiro se quedan fuera del plan de la Consellería de Innovación e Industria. Pero también O Morrazo, toda la comarca de Arousa y Barbanza. La central prevista más cercana se encuentra en la zona del Xallas, en A Coruña.
Las plantas de generación eléctrica a base de biomasa se instalará previsiblemente en parques industriales y producirán también calor para calefacción, agua caliente o procesos industriales.