«La crisis se ceba sobre todo en el comercio»

La Voz

PONTEVEDRA

José María Rodríguez cree que la crisis general se está cebando sobre todo en el comercio, que en Pontevedra hay cierta fobia a las empresas y que prima el capital ocioso.

-¿Cómo está afectando la crisis al comercio local?

-A Pontevedra, por ser una ciudad netamente comercial, le afecta más. La gente se ha metido en hipotecas, los intereses suben y nadie deja que le lleven el piso por no pagar. Para que no te lleven el piso, ¿a qué se lo quitas? Al consumo. Tomas menos cafés, compras menos periódicos y te arreglas con la ropa del año pasado.

-Los alquileres también están por las nubes. ¿Cómo se pueden pagar 8.000 euros al mes por un local?

-No se puede. Aquí hay gente que compra un local para vivir de alquilarlo. Ese, sin hacer nada, obtiene una rentabilidad. Y el que monta un negocio en ese bajo y da trabajo a dos o tres personas, las pasa moradas para tener un duro de beneficio. Primamos el capital ocioso en vez del capital que invierte y hace cosas. Habría que llegar a una simbiosis e implicar al propietario en la explotación del local.

-Los chinos si pagan esos alquileres.

-Yo me descubro ante los chinos, que prácticamente viven en sus negocios y así pueden pagar esos alquileres. También me descubro ante los inmigrantes negros, con la internacional que tienen montada de venta ambulante. Sin embargo, a otro tipo de etnias las ves pidiendo por las calles.

-Aempe se posicionó en su día por la permanencia de Ence en Lourizán. Ahora todo el mundo parece asumir el traslado ¿Ustedes también?

-El traslado es imposible. Y ya de hacer una fábrica nueva en otro sitio, la empresa la hará donde le dé la gana. Lo que queremos es que se haga más o menos cerca para que los beneficios reviertan en esta ciudad. No es Ence, son la cantidad de empresas auxiliares que están en el entorno de Ence. Estamos en la época de la industrialización y, o te subes al carro, o te quedas con ser una ciudad muy bonita.

-Usted se ha quejado alguna vez de cierta fobia empresarial en esta ciudad.

-El concurso de pandereteiras está muy bien, pero lo que da de comer son las empresas y los sueldos de los que trabajan en ellas. Aquí nos han quitado muchas cosas, comenzando por la cárcel, las cartillas de la Seguridad Social del Deza, las salas de la Audiencia. Pontevedra se disuelve como un azucarillo y las fuerzas vivas no se dan cuenta.