El nombre de Pontevedra resonó con fuerza el pasado lunes en Madrid, en la entrega de los premios Cermi 2007, que otorga el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad para reconocer la labor de entidades, organizaciones y personas que trabajan en favor de la inclusión. El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores recogió el premio a la mejor acción autonómica, concedido al Concello «por su intención y acción continuadas por convertir la ciudad gallega en un espacio accesible, abierto y libre para todas las personas». El vicepresidente del Cermi, Francisco Morata, entregó el premio a Fernández Lores en el transcurso de un acto que presentó la periodista Ana Pastor, responsable del programa 59 segundos, de TVE. El acto quedó un tanto deslucido por el insólito escenario elegido (una sala alargada en la que los asistentes, muchos de ellos discapacitados, apenas podían ver qué pasaba), pero contó con la presencia de notables personalidades. Entre ellas, la Infanta Margarita de Borbón y su marido, Carlos Zurita; la ministra de Educación y Cultura, Mercedes Cabrera; la vicepresidenta primera del Congreso, Carmen Calvo, el presidente del Cermi, Mario García, la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Amparo Valcarce; o la responsable de Políticas Sociales del PP, Ana Pastor.
Además de recoger el galardón concedido a la reforma urbana de Pontevedra, Lores tuvo la oportunidad de intervenir en nombre de los nueve premiados: la Fundación Integralia-DKV; el Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas; la Fundación Vodafone; la delegación española en la ONU; la Fundación Reina Sofía; el programa Nosotros también, de La 2 de TVE; el Congreso y el Senado; y la Fundación Once. En su intervención, Fernández Lores reconoció, refiriéndose a la reforma urbana que se llevó a cabo en Pontevedra, que que «pocas cosas hay tan gratificantes para un responsable público como impulsar este tipo de medidas transformadoras, beneficiosas para el conjunto de los ciudadanos y ciudadanas». Y subrayó que todos los premiados comparten «que las decisiones a favor de la integración tienen que basarse en la certeza de que todos los hombres y mujeres somos iguales».
La recepción del premio Cermi 2007 fue el momento culminante de un viaje en el que el alcalde de Pontevedra no estuvo solo. Le acompañó una comitiva integrada por la portavoz del gobierno local, Anxos Riveiro; los socialistas José Antonio García Lores y Celia Alonso; el concejal del PP José Manuel Barragáns; la secretaria de la alcaldía, Rosina Carpintero; los presidentes de las federaciones Castelao y Boa Vila, Verísimo Pazos y Mari Luz Fernández, respectivamente; representantes de Cogami-Amizade, Manuel y Paulo Fontán; y de Amencer, Carlos Godoy y Monica Touriño, además de varios periodistas locales. Y en Madrid se unieron al grupo José María Caeiro, de Amencer, y José Ángel Abraldes, del Centro de Recursos Educativos de la ONCE en Pontevedra.
El único pero a la jornada vivida en la capital de España fue lo accidentado del viaje para la expedición pontevedresa. Ya la salida se retrasó más de lo deseable por la presencia de niebla en el aeropuerto de Barajas. El vuelo desde el aeropuerto de Vigo acumuló cerca de dos horas de demora, tiempo que los pontevedreses mataron como pudieron: a base de sudokus, lectura, cafés, saludos a otros viajeros penitentes -entre quienes compartían el mismo vuelo estaban Telmo Martín, Carlos Valle, José Manuel González o Pedro Soler- o de lamentos por el madrugón (la cita había sido en la puerta del Concello a las ¡7.15 de la mañana!). Y a la vuelta, con un ligero retraso en la salida desde la famosa T-4 de Barajas, el vuelo fue desviado a Santiago por la presencia de niebla en el aeropuerto de Vigo. Las gestiones del propio alcalde hicieron posible un transbordo de autobús en una de las áreas de servicio de la autopista (con lo que se evitó ir a Vigo para después volver a Pontevedra) y finalmente los viajeros lograron llegar a la ciudad del Lérez apenas seis horas después de salir del hotel de Madrid.