Como niños con zapatos nuevos. Así suponemos que están los 35 miembros de la Banda de Música de Pontevedra, a punto de estrenar mañana oficialmente su nuevo uniforme, una vestimenta en la que ellos han tenido mucho que decir. El presidente de la agrupación musical, Adrián Silva, reconoció que «a liña do traxe era clara e tampouco queriamos romper moito». Pero sí hay dos novedades fundamentales: del tradicional azul de las bandas, la BMP se ha pasado al negro. El traje -que para las chicas también será pantalón- va acompañado de una camisa blanca y del otro toque sorpresa, una corbata verde, «que quizáis é onde se poñe o acento». Y es que dicen que han procurado que este verde se relacione con el color del logotipo de la banda. Curiosamente, según explicó Silva, el tema de las corbatas distingue a cada banda: «É o tema libre e é curioso ver a opción de cada unha». En la de Pontevedra, el único que se saltará el verde -aunque en su caso tiene explicación- será el director, que al parecer apuesta por el rosa. Los trajes son, como explicaron ayer Silva y el presidente del Centro Comercial Urbano, Ernesto Filgueira, un «regalo» para la banda -han costado alrededor de cinco mil euros y su confección fue encargada a una empresa de Levante, aunque las corbatas vienen de Barcelona- por parte de la entidad comercial, dentro de un acuerdo de colaboración por el que el grupo ofrecerá varios conciertos la próxima primavera en las calles del centro histórico. Y lo cierto es que el regalo no ha podido ser más oportuno, pues no hace ni una semana que la agrupación celebró también sus 27 años en activo durante la festividad de su patrona santa Cecilia. El estreno. El flamante estreno de su nueva vestimenta tendrá lugar mañana en el concierto que la banda ofrecerá en el Liceo Casino, en la calle Manuel Quiroga, también en plena zona monumental. Y para el mismo, como no podía ser menos, interpretarán un repertorio especial, en que incluirán temas como la Marcha de Shostakovich en versión jazz o varios grandes clásicos de la zarzuela, con temas de obras como La Torre del Oro o La leyenda del beso. Para el final reservan una sorpresa, una pieza que interpretarán dos trompetas solistas. Y es que la Banda de Música quiere potenciar también en los próximos meses los conciertos de grupos de cámara formados con músicos de la propia banda. «Esa é a idea que temos para eses concertos de verán, unha nova visión que non ten que ver coa banda como algo unitario, senón que con esas formacións podemos acceder a un repertorio máis amplo», explicó Silva, que también considera que estos grupos de cámara pueden atraer también a un público tradicionalmente más esquivo a la música de banda, el de la gente más joven. «Con estes concertos de verán -añadió- pretendemos potenciar a actividade comercial do Centro Comercial Urbán de Pontevedra, e que a xente lle resulte máis agradable comprar». Por cierto que hay que aclarar que el nuevo uniforme vestirá a la banda en todos los conciertos a excepción de los de gala en el Pazo da Cultura, para los que se reservan el esmoquin. Vamos, que a elegancia no les va a ganar nadie...
Otros músicos que están de enhorabuena son los de la Banda de Barro, que acaban de conseguir el primer premio en el Certamen de Bandas organizado por la Consellería de Cultura y la Federación de Bandas de Música Populares, que se celebró en Santiago el pasado fin de semana. La agrupación consiguió el galardón en la primera categoría (de 60 a 70 músicos) y tuvo que interpretar Rapsodia Arousa como obra obligada y Montañas de Mallorca como obra libre. Precisamente en octubre se hicieron también con el primer premio de esa categoría en el certamen convocado por la Diputación pontevedresa, lo que confirma la calidad de una de las bandas más jóvenes de Galicia -su media de edad es de 19 años-. Sólo queda felicitar a los chicos dirigidos por José Varela. Su futuro suena más que bien.