El banco de tiempo comarcal da sus primeros pasos

E. L.

PONTEVEDRA

22 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La Asociación de Desenvolvemento Rural (ADR) del programa Proder II continúa con su estrategía de comunicación para la creación del primer Banco de Tiempo de la comarca de Pontevedra. Se trata de un sistema de mutua ayuda en el que los participantes se benefician del intercambio de servicios.

La organización del tiempo con criterios de sostenibilidad, en especial en el caso de las mujeres, es uno de los aspectos más novedosos de la Lei do Traballo en Igualdade das Mulleres de Galicia y tiene como objetivo contribuir a la mejora de la conciliación de la vida familiar y laboral.

La ADR del Proder II-Comarca de Pontevedra lleva meses trabajando en la puesta en marcha del banco de tiempo, actualmente en fase de divulgación del proyecto mediante charlas informativas que sirven a la vez para comprobar el grado de aceptación entre posibles usuarios.

Las charlas divulgativas ya celebradas esta semana en Vilaboa (Riomaior), en Poio y en la parroquia pontevedresa de Marcón, tendrán continuidad hoy, jueves, a las ocho y media de la tarde, en la Casa da Cultura de Ponte Caldelas y mañana, viernes, a las ocho, en el antiguo teleclube de Lérez (Pontevedra).

Estas jornadas están abiertas a todas las personas interesadas en participar activamente y conocer de primera mano lo que significa un banco de tiempo. Cualquier hombre o mujer, mayor o joven, puede participar, previa inscripción, en un banco de servicios, teniendo claro que la «moneda» de cambio es el tiempo, como riqueza principal.

Formación y educación

Entre los servicios de intercambio más propicios, a priori, destacan los de formación y educación, asesoramiento y orientación, atención a las personas mayores, el cuidado del cuerpo y de la salud, las tareas domésticas, la informática o el transporte.

La propia ADR hará el papel de «entidad bancaria», como coordinadora y gestora de la base de datos y de los cheques de tiempo.

El funcionamiento sería muy sencillo. Uno pide dos horas, por ejemplo, para que alguien acompañe de paseo a una persona mayor o para cuidar a unos niños, y devuelve sin intereses otras dos horas de prestación de cualquier servicio a otro usuario que lo necesite, como dar clases particulares o hacer una reparación en el hogar.

Laura Nieto y Juan Manuel Cernadas Pintos, del equipo técnico de la ADR, se ocupan de la gestación del banco de tiempo de la comarca de Pontevedra, dejando muy claro a cuantas personas solicitan información que los servicios que se intercambian son espontáneos, eventuales o puntuales, sin que supongan ninguna competencia a actividades económicas establecidas.