El estudio de ordenación de los espacios urbanos también ha hecho aflorar, en la fase de alegaciones, el viejo proyecto de «A Gran Ferrería» que quedó aparcado en el 2001 a la espera de un estudio profundo y de la necesidad de un amplio consenso social, por ser una plaza especialmente emblemática.
El tratamiento integral de esta plaza partía de una idea básica de incorporar, unificar y nivelar todos los espacios adyacentes para multiplicar la superficie de uso, sin descartar la construcción de un aparcamiento subterráneo, al que se accedería en túnel desde Benito Corbal. Se llegaron a hacer estudios geológicos del subsuelo, arqueológicos y económicos, pero no se pasó de ahí.
Seis años después, entre los alegantes al plan de tratamiento de los espacios urbanos, hay quien cree que este documento «fica coxo porque non fai referencia ao emblemático espacio da Ferrería», cuyo estado califican de lamentable en lo que se refiere al pavimento del espacio central. La alegación plantea unificar el paseo de Odriozola, los jardines de Casto Sampedro, la plaza de Ourense y de la Estrella con la propia Ferrería, triplicando la actual superficie de uso actual. La actuación implicaría una repavimentación acorde con la nobleza del entorno, la eliminación de barreras arquitectónicas y también un nuevo mobiliario urbano.
Viejas son también otras ideas plasmadas en las alegaciones, como la supresión del tráfico en el paseo del Lérez (avenida de Buenos Aires), desde Tafisa hasta Monte Porreiro, o el aprovechamiento de la estructura del viejo puente del tren en A Barca, para hacer una pasarela peatonal y conectar en ese punto las dos orillas.