Fomento adjudica el control del AVE Cerponzóns-A Portela para poder comenzar la obra en breve

A. Castroverde

PONTEVEDRA

Fomento anunció ayer la adjudicación del contrato de control y vigilancia de las obras del AVE Cerponzóns (Pontevedra)-A Portela (Barro) para poder iniciar los trabajos antes de las elecciones. Este tramo forma parte de la salida norte de Pontevedra y de la futura línea a Madrid por Barro, Cerdedo y O Carballiño. El trayecto entre la estación y Cerponzóns marcha algo más retrasado, tras los cambios introducidos en el proyecto.

El contrato de control de las obras entre Cerponzóns y A Portela fue otorgado a la firma Enmacosa en 2.041.285 euros. Este contrato había salido a concurso con un presupuesto de 2.401.639 euros. El control se refiere únicamente a las obras de plataforma y vía ya que la electrificación va en otro contrato aparte y corresponde a una fase posterior.

Aunque Fomento pisa ahora el acelerador para iniciar las obras, habrá que esperar al 2011 para completar la financiación y que esté concluida una línea que permitirá al tren alcanzar poco más de 200 kilómetros por hora. De entrada, solo habrá 100.000 euros en el 2007 y tres millones en el 2008 para el AVE Cerponzóns-A Portela. Habrá que esperar al 2009 por el grueso del gasto. Ese año se destinarán a este trayecto 15 millones y, en el 2010, serán 25 millones más.

Más de setenta millones

El coste de la plataforma y vía, para un recorrido de 6.248 metros de longitud, se estimó inicialmente en 72 millones de euros (12.000 millones de pesetas). Las obras fueron licitadas en julio y el proyecto incluye hasta cuatro muros verdes con una longitud total de 2.000 metros para la protección del Camino Portugués a Santiago. En la zona de San Amaro está previsto un túnel de 1.300 metros al norte de Pozo Negro y al sur de San Antoniño (Barro).

Habrá asimismo dos pasos inferiores y una pasarela peatonal. Aunque el ministerio no ha facilitado datos al respecto, algunos informes apuntan a que se suprimirían cuatro pasos a nivel. Las nuevas vías, una para cada sentido de circulación, no podrán llevar en ningún caso este tipo de pasos. Inicialmente, se montarán en ancho ibérico y, más tarde, se pasarán al internacional. Están previstos igualmente tres viaductos, uno de ocho vanos, otro de 22 y otro de tres.