La localidad recreó un mercado como el que se celebraba hace cien años, con sus artesanos, vendedores y hasta cantar de ciego
05 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.La Praza de Arriba recuperó ayer los sabores y olores de antaño. El grupo de teatro Enxebre celebró una nueva edición del mercado tradicional de O Grove que recrea aquellos que se celebraban a principios del siglo pasado en este mismo escenario y que con el paso de los años acabó desapareciendo en favor del situado en la zona portuaria.
Ayer el reloj volvió a atrás y los artesanos de la cestería y el cuero y los puestos de venta de verduras, frutas y pescado reclamaron un espacio que fue suyo. De darle vida a la escena se encargaron actores y colaboradores del grupo de teatro vestidos para la ocasión. Por allí se pasearon las fuerzas vivas de la época -el alcalde, el cura y la pareja de la Guardia Civil- y las de ahora también. Del gobierno local estuvieron José Antonio Cacabelos, Carlos Álvarez Besada y Jorge Olleros, entre otros, y de la oposición se dejó ver Miguel Ángel Pérez quien aprovechó la visita para comprarse unos huevos caseros.
Y es que, como todo mercado que se precie, en este de O Grove también se podía comprar. En el puesto de pescado se ofrecían jurelos, bacalaos y arenques. Fue la novedad pues en las ediciones anteriores sólo se habían vendido productos del campo.
Pero el objetivo de Enxebre es ir cada año a más e introducir nuevos elementos y crecer físicamente hasta ocupar el tramo situado desde la plaza hasta la explanada de O Corgo. Al de O Grove todavía le queda mucho camino por recorrer para parecerse a la Feira Franca de Pontevedra, pero ayer alguno no podía evitar la comparación.
De momento, Enxebre ya ha conseguido que se impliquen cada año más vecinos y acudan a tomarse unos callos servidos por dos taberneros a la vieja usanza -que ayer a la una de la tarde ya se habían agotado- unas filloas cocinadas por una mujer con toquilla o unas castañas asadas por un Jacobo Otero metido en el papel.
La recaudación por la venta de estos productos se utiliza para financiar la actividad aunque la organización insistía ayer que no da, ni mucho menos, para cubrir gastos. Presidiendo la plaza estaba uºººna imagen de San Martiño y no faltaron ni el ciego cantando coplillas ni la parrafada del alcalde (el de entonces).